•  |
  •  |
  • END

Dicen que fumar mata, pero en este suceso la situación llegó al extremo, cuando Cristian Bermúdez --“El Chompipe”-- fumaba un cigarro en la esquina conocida como La Tovar, en el barrio “René Cisneros”, a las 1:55 de la tarde del sábado, y de pronto, Carlos Manuel Moya --“El Macana”--, de 26 años, se lo arrebató. Bermúdez le dijo: “Ya vengo”, y cinco minutos después le asestó dos estocadas.

“De las puñaladas la mortal fue la del estómago”, aseguró la hermana del hoy occiso, Yanina Moya, ya que “le sacó las tripas”; la otra en el brazo izquierdo sólo arrancó carne.

Ambos, según los vecinos, andaban bajo los efectos del licor, y el gusto por éste los unió el viernes por unos instantes antes del suceso.

Lo que más sorprende a la familia es que los dos ni siquiera eran enemigos, no tomaban juntos y se saludaban de vez en cuando.

Moya, según la hermana, tenía una semana de visitar a la familia, ya que trabajaba en Puerto Cabezas, y sólo llegaba una vez a la semana para dejar dinero a su esposa y a su mamá María Pérez, de 65 años.

“Estábamos almorzando cuando nos dijeron: “¡Eyyyyyyy, vayan a ver a Macana!”, contó acongojada Yanina Moya.

“Nosotros no sabemos por qué lo mató, dicen que él (Moya) le quitó el cigarro”, prosiguió la hermana.

Bermúdez vive a una cuadra de la casa de la familia de Moya, y vecinos del lugar aseguran que bebía bastante licor. La vivienda del hoy occiso se ubica de la Plaza Julio Martínez cuatro cuadras al norte, dos al este.

Una
“injusticia”

“Fue pura injusticia”, se quejó muy apesarada Yanina Moya, quien mencionó que su hermano deja a un hijo en la orfandad.

Kenia Castillo, cuñada del fallecido, dijo que de la tristeza hay un sobrino que desde el sábado no come.

“Si él no era malo, es una injusticia. Tiene que pagar el que lo mató, porque no fue a un perro al que mataron”.

Bermúdez cuando apuñaló a Moya escapó, y los familiares temen que se vaya a Estados Unidos.