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Tardó 5 años en robar una moto
Un hombre fue arrestado por robarse una moto de la fábrica donde trabajaba. Se fue llevando una pieza por vez durante cinco años.

Zhang, un trabajador en una línea de producción de una fábrica de motocicletas, siempre quiso una, pero no podía pagarla. Así que desde su puesto en la planta de Chongquing, China, empezó a llevarse pequeñas partes.

“No tengo mucho dinero, así que se me ocurrió la idea de ir llevándome partes y ensamblarla yo mismo en mi casa”, explicó. Al cabo de cinco años se construyó una motocicleta nueva que conducía orgullosamente por la calle. Pero casi de inmediato fue detenido por la Policía, que descubrió que la moto no tenía los papeles necesarios.

Zhang admitió el robo y fue multado, penado con prisión en suspenso y obligado a devolver la moto a la fábrica.

El bikini perfecto: se disuelve en agua
Un sitio en Alemania recibe legiones de compradores exaltados que adquieren un bikini que desaparece al entrar en contacto con el agua.

Esta inquietante rubia acelera los corazones masculinos dentro de ese sexy bikini. Pero lo hará mucho más si por casualidad se sumerge o se ducha. Ya que su traje de baño es soluble en agua.

En Alemania esta prenda es furor gracias a que a los pocos segundos de mojarse desaparece. Y por supuesto las ideas revolucionarias siempre tienen detractores. La defensora de los derechos femeninos, Rosmarie Zapfl, opinó que “es un insulto a la mujer que siquiera exista este invento”.

Quien guste regalar o regalarse esta ingeniosa prenda --que desgraciadamente no incluye a la rubia de la publicidad-- podrá ingresar a las páginas de Racheshop.

Criminal, pero sólo los jueves
Un prolijo malviviente que asaltaba bancos sólo los jueves, fue sentenciado a seis años de prisión.

Peter Bielecke se declaró culpable de asalto a bancos y admitió haber sido el autor de los crímenes que se llevaron a cabo en New Jersey los días jueves de enero, febrero y marzo. El campo de acción de este hombre de 40 años incluía varias localidades cercanas, entre ellas, Brick, donde fue atrapado.

Fue condenado a cinco años y diez meses de prisión más el pago de una multa de 12 mil dólares. Si bien Bielecke no explicó en ningún momento por qué sus ataques se llevaban a cabo solamente los jueves, la Policía sí comentó que este patrón de conducta facilitó muchísimo su encarcelamiento.

Exhibición de sexo cadavérico
La exhibición Cycle of Life recibió una catarata de críticas por mostrar cadáveres que mantenían relaciones sexuales.

Gunther von Hagens exhibe cadáveres humanos en posiciones de la vida cotidiana. En su último proyecto “Ciclo de la vida”, recientemente inaugurado en Berlín, el artista dispuso dos muertos en una posición sexual. No tardaron en llegar las acusaciones de indecencia.

Fritz Felegentreu, miembro del partido Social Demócrata explicó que “el amor y la muerte, obviamente, son tópicos para el arte, pero los encuentro muy desagradables utilizados de esta forma”. Alice Strover, del Partido Verde explicó que en su opinión la obra “se pasó de la raya y no debería mostrarse”.

La técnica del artista, consistente en extraer fluidos y grasa de los cadáveres y reemplazarlos por resina plástica…, y lo ha hecho multimillonario.

Roba perros con tatuaje de britney
Un hombre con un tatuaje de Britney Spears raptó a Hudson Hayward Hemingway, un chihuahua macho que llevaba pendientes de color rosa.

Es muy difícil imaginar esta secuencia fuera de una película de Quentin Tarantino o de Guy Ritchie: un chihuahua de cuatro meses, cuyo nombre es Hudson Hayward Hemingway, y que llevaba puestos aritos de color rosa fue raptado en una fiesta por un hombre con un tatuaje de la “princesa del pop”, Britney Spears. ¿Algo más?
Brian Dortort, de 48 años, denunció que su perro fue robado durante una fiesta que estaba dando en Georgie’s Alibi (La coartada de Georgie), un famoso bar de Wilton Manors. Según explicó, Hudson viajaba en su canastita mientras sus admiradores se extasiaban con su belleza y su bijouterie. Uno de ellos pidió cargarlo y Dortort se lo permitió.

El hermoso perrito, del tamaño de un pomelo, de color crema y con su pancita rosada, llevaba aritos de mujer en ambas orejas. Sin sospechar que el hombre que pidió cargarlo fuera capaz de llevárselo Dortort se sentó en una mesa vecina. En un segundo el malhechor se retiró con la apreciada y escueta mascota.