•  |
  •  |
  • END

En circunstancias todavía no esclarecidas por la Policía fue ultimado de un disparo por la espalda el sargento del Ejército de Nicaragua, Moisés Elías Castillo Flores, de 25 años, cerca de la medianoche del jueves.

El crimen, que se produjo del PALI del barrio La Fuente, una cuadra al este y una cuadra al sur fue perpetrado por cuatro sujetos que según los familiares de la víctima son policías que se transportaban en un taxi blanco.

“Los que mataron a mi hermano son policías, porque andaban su arma de reglamento y estaban uniformados”, aseguró Elena Montiel Siles, hermana de crianza del soldado.

Castillo, a cuya esposa sólo le faltan tres semanas para tener a su primer bebé, expiró diez minutos después de haber ingresado al Hospital “Roberto Calderón”.

El crimen del sargento, que estaba asignado a la Unidad de Artillería de las fuerza castrense, se produjo a sólo una cuadra de la casa de éste.

En el lugar del crimen, la Policía encontró siete casquillos de pistola calibre nueve milímetros, muy cerca de donde quedó un charco de sangre en el que cayó herido de muerte Castillo.

Elena Montiel Siles se quejó porque supuestamente la Policía se negó a que el cadáver de su hermano fuera fotografiado por las autoridades forenses.

Aunque el vehículo en que se movilizaban los supuestos policías fue visto por varios testigos, nadie pudo anotar el número de placa.

El comisionado Olivio Salguera, segundo jefe de la Estación Cinco de Policía, dijo que hasta la tarde de ayer no había detenidos por este crimen.