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A las diez de la noche del sábado, la jueza Segundo Penal de Juicios de Managua, Adela Cardoza, suspendió el juicio que se le sigue por tráfico, lavado de dinero y otros delitos, al hondureño Félix Antonio Castro, a Diógenes del Carmen Estribí Serrano, panameño, y a los nicaragüenses José Domingo Molina Treminio, y Frank Enrique Oviedo Fuentes, ex miembro de la Resistencia Nicaragüense.

El juicio arrancó la semana pasada, pero dada la cantidad de testigos propuestos (más de 50), la autoridad judicial habilitó el sábado, pero después de escuchar a 26 testimonios, cerró la jornada y programó la continuación del proceso para este martes 8 de septiembre a las tres de la tarde.

La premura para terminar el juicio se debe a que el término de ley para dictar sentencia a los reos que están detenidos desde febrero de este año, está próximo a vencerse. Normalmente los procesos con reo detenido duran tres meses, pero como este caso es de tramitación compleja, el término se duplicó a 6 meses.

La primera persona que cayó presa, el 20 de febrero de este año, fue el hondureño Félix Antonio Castro, quien fue capturado con un cargamento de 736 mil 117 gramos (poco más de 736 kilos) de cocaína. Los otros señalados, entre los que destaca José Domingo Molina porque fue jefe de Migración y Extranjería del Aeropuerto Internacional, fueron arrestados dos días después, en residencial Los Cedros en Managua.

Expulsan a “tocón”

Según la acusación, los implicados desde hace cinco años supuestamente trasiegan droga hacia la frontera norte de Nicaragua, para lo cual crearon las empresas Franco S.A y Agroturismo S.A., mediante las cuales adquirieron propiedades y otros bienes producto de sus supuestas actividades ilícitas.

La Procuraduría acusó por estos mismos hechos a otras ocho personas, pero de ellas sólo una, Soraya Gutiérrez, se encuentra enfrentando proceso junto a los primeros cuatro detenidos, porque su causa se acumuló a la principal.

Un detalle muy particular de la jornada del sábado, fue la protesta que hicieron todos los abogados contra un capitán de la Policía que supuestamente le tocaba las costillas a cada testigo que declaraba, por lo que la judicial tuvo que sacarlo de la sala.

Fue muy visible durante el proceso, la tercia entre las partes, quienes se acusaron entre ellas de estar induciendo a los testigos para que dijeran lo que ellos querían escuchar.