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Bajo el fuego de las balas murieron la noche del domingo dos hombres inocentes, porque no tenían nada que ver en los dos casos por las cuales sus victimarios, sedientos de sangre, les dieron muerte.

Carlos Manuel Acevedo Navarrete, de 25 años, y Héctor de la Cruz Lezama Berríos, de 33 años, son los dos hombres asesinados en distintos barrios del Distrito V de Managua, la noche del domingo.

La primera víctima inocente de la sangrienta noche fue Carlos Manuel Acevedo, quien recibió dos impactos de escopeta artesanal a manos de miembros de la pandilla del barrio 18 de Mayo.

Acevedo tuvo la mala suerte de andar en la calles del barrio “El Pantanal” cuando los integrantes de la pandilla del 18 de Mayo ingresaron buscando cómo vengarse de sus encarnizados rivales, “Los Nanciteros”, quienes el pasado viernes por la noche mataron a balazos a Sergio Martínez Padilla, de 15 años, apodado “Cheyito”.

Inocentes lesionados

En el ataque perpetrado por el grupo antes mencionado también participaron sus compinches apodados “Los Perros”, quienes habitan en la IV Etapa del Reparto “René Schick”.

En la refriega también salieron lesionadas otros dos vecinos del barrio “El Pantanal”, alcanzados por los perdigones de las escopetas artesanales.

Lezama, quien era conocido entre sus amigos de trago como “Picoro”, murió de forma inmediata y era el menor de cuatro hermanos, confirmaron sus parientes.

Al filo de la medianoche, Héctor Lezama Berríos recibió dos impactos de bala en el tórax, y murió minutos después en el hospital “Roberto Calderón”.

Los familiares de la víctima señalan como autor de este crimen a Fabio Cisneros Fonseca, quien está preso en la Estación Cinco de Policía.

Homicida capturado

El presunto homicida fue capturado horas más tarde en una casa en el barrio Batahola Sur, donde se escondía.

El crimen se produjo cuando Lezama salió de su casa a ver qué pasaba con su vecino sólo conocido como Ronald, a quien Cisneros le reclamaba por una cadena.

Según las investigaciones policiales, Cisneros discutió con Ronald, éste se marchó, luego regresó en compañía de otro hombre y dos mujeres en busca del hombre al que le reclamaba la cadena, pero quien salió a su encuentro fue Lezama, a quien el homicida confundió con Ronald y le disparó dos veces.