Jorge Eduardo Arellano
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La efectividad del “cambiolín”

Francisco Mendoza / MATAGALPA
Los antisociales que se dedican a despojar a las personas del dinero que portan con el famoso “cambiolín”, siguen operando en Matagalpa, a pesar de la vigilancia policial que se ha incrementado en los últimos días, para frenar a la delincuencia. Janeth Antonia Pérez López, de 30 años, denunció que salía del Banco de la Producción cuando fue interceptada por un sujeto que ella describe como “gordo, de bigote, piel morena”, quien le preguntó si un dinero que estaba en el suelo no era de su propiedad, a lo que le respondió que no. No había terminado de responder bien cuando apareció otro sujeto alto, delgado, chele, quien dijo que había perdido 4 mil córdobas y 2 mil dólares, por lo que estaba seguro que ella los tenía y le pidieron que les mostrara el dinero que portaba. Sin pensarlo dos veces les mostró los cuatro mil córdobas que había sacado del banco, los que supuestamente le regresaron envueltos en un pañuelo blanco y se marcharon del lugar comentando que ése no era el dinero que habían perdido. Pero el susto se lo llevó la mujer al revisar el pañuelo, pues sólo encontró un rollo de papel periódico, por lo que recurrió a la Policía para que investigue y ponga tras las rejas a estos estafadores.

Puñalada en el pecho
Francisco Mendoza / MATAGALPA
Con una puñalada en el pecho, que lo mandó al hospital, resultó el ciudadano Erlin Antonio Ortiz, de 37 años, al ser atacado por el sujeto Javier Godínez Larios, quien además le propinó golpes en todo el cuerpo. Familiares del afectado aseguraron desconocer por qué Javier agredió a Erling, quien por la gravedad del caso fue traslado al hospital matagalpino, donde se encuentra en estado delicado, mientras el autor, que trató de darse a la fuga, fue capturado horas más tarde por una patrulla policial. La Policía dio a conocer que Javier pasó a la orden del Ministerio Público, para ser procesado por el delito cometido.

Por confiar en desconocido…
Francisco Mendoza / MATAGALPA
Por confiar en un desconocido que le pidió ayuda para buscar a un abogado, una matagalpina fue despojada de todo lo que llevaba, incluyendo 3 mil 800 córdobas en efectivo que utilizaría para realizar unas compras. Julia Muñoz Rizo, de 43 años, asegura que se movilizaba por el sector del puente de la hielera, ubicado en el barrio Guanuca, cuando fue interceptada por un sujeto de unos 18 años, quien le preguntó si conocía dónde vivía un abogado de apellido Flores, debido a que él era de Waslala y su padre lo había mandado a buscarlo. Muñoz Rizo le manifestó que no conocía a ningún abogado con ese apellido, cuando apareció otro sujeto y dijo que él sí conocía y que los llevaría hasta donde vivía el abogado Flores, por lo que el primer sujeto le pidió que lo acompañara, debido a que no conocía al sujeto que había llegado por último. Compadecida del joven, Julia lo acompañó, sin imaginarse que los dos sujetos eran pájaros de alto vuelo. La señora Muñoz Rizo asegura que no supo cómo se confió tanto en los dos desconocidos, que les entregó un bolso con dos mudadas de ropa, un celular y 3 mil 800 córdobas, luego ella fue a preguntar a una casa si vivía el doctor Flores, tiempo que fue aprovechado por los antisociales para salir corriendo con todas las pertenencias de la afectada.

Golpeada por marido deudor
Francisco Mendoza / MATAGALPA
Por darle un recado de cobranza que había dejado una financiera a su compañero de vida, una mujer recibió tremenda paliza, por lo que acudió ante la Comisaría de la Mujer de la Policía matagalpina para denunciar el hecho. Nubia Avilés Meza, de 37 años, residente en el poblado de San Isidro, de la Farmacia Ordimedi cien varas al norte, dijo a la Policía que estaba en su casa cuando llegó una cobradora de la financiera Finca Nicaragua a cobrarle la cuenta a su compañero de vida, Pedro Rugama, pero nunca se imaginó que darle esa razón le costaría tremenda golpiza. La afectada señala en su denuncia que cuando le dijo a Rugama que le habían llegado a cobrar, éste reaccionó violentamente, la atacó a golpes y a puntapiés, por lo que resultó con lesiones en las piernas, la frente y otras partes del cuerpo. Pero además, el energúmeno también agredió a su hija de once años, cuando la menor intentaba detenerlo para que no le siguiera pegando a su mamá. Rugama no entró en razones hasta que llegó un sobrino y defendió a la víctima cuando ella ya estaba en el suelo. El agresor aún no ha sido detenido.

Daños en incendio de camioneta
Máximo Rugama / ESTELÍ
Daños que rebasan los seis mil córdobas provocó un principio de incendio en una camioneta propiedad de Boanerges López Roñac. El hecho, según especialistas de la Dirección General de Bomberos, ocurrió en el barrio “Juana Elena Mendoza”, debido a que la coraza de los cables aislantes de energía ubicados en la batería sufrieron daños y por ello se originó una fuente de calor. La camioneta placas ES 05-156 sufrió severos daños en el sistema eléctrico.

Machetean a pastor evangélico
Yelba Tablada / COMALAPA, CHONTALES
Con un certero machetazo en su brazo derecho resultó el predicador evangélico Sebastián Pérez Rivas, de 44 años, al ser atacado supuestamente por Juan Alvarado Vanega, quien lo interceptó en un camino que conduce de la comarca la Ermita a San Patricio-Comalapa, donde participaría en una actividad religiosa. Pérez Rivas llevaba entre sus manos la Biblia y silbando cantos cristianos caminaba por el sector mencionado, y al llegar a una quebrada apareció el presunto autor de este delito de lesiones, y sin decir palabra se le lanzó con las intensiones de propinarle varios golpes en el rostro. El hermano Sebastián trató de evitar la tentación del diablo, pero en ese instante se enredó en una piedra, y Alvarado Vanega aprovechó para sacar una rula 28 y descargó toda su furia en la humanidad del predicador. A pesar que en todo momento quiso reprender al demonio en el nombre de Jesús, un machetazo le impactó en su brazo derecho, el que por poco le es cercenado, y la sangre le empapó su vestimenta lo que obligó a Juan Alvarado Vanega, huir de la escena de la agresión. Sebastián fue auxiliado por sus hermanos en la fe, quienes lo trasladaron al hospitalito de El Papayal, donde el personal de turno le brindó las primeras atenciones, y posterior lo remitieron de urgencia al Hospital Asunción de Juigalpa. El caso fue reportado en la Policía de Comalapa, institución que envió al lugar de la agresión a un equipo de investigación, que logró indagar que todo se originó por viejas rencillas personales concretizadas cuando la víctima era un servidor del mundo.