•  |
  •  |
  • END

Camilo Ernesto Rugama Canales y Marvin José Morales García fueron declarados culpables por la coautoría del asesinato frustrado contra el matrimonio compuesto por el teniente Martín Antonio Aguirre y Yamileth de los Ángeles Duarte, de asesoría legal de Plaza El Sol.

Luego de conocerse los veredictos de culpabilidad, el juez Noveno Penal de Juicios de la capital, Edgard Altamirano, decidió tipificar el delito como asesinato frustrado, lo que provocó el reclamo de los abogados defensores, quienes consideraron que el ilícito debió haber sido tipificado como lesiones, porque durante el juicio Yamileth de los Ángeles Duarte dijo a su esposo que estaba siendo víctima de un robo.

Sin embargo, la fiscal auxiliar Martha Landeros les ganó la tercia jurídica a sus colegas abogados al demostrar que en el crimen frustrado hubo alevosía.

El juez Altamirano rechazó el incidente de reposición promovido por el defensor Roberto Cruz.

Para el judicial los tres impactos de bala que recibió Duarte demuestran que había intención de matar. “Tres impactos de bala no son para saludar a nadie”, acotó Altamirano.

Durante el debate de pena, la Fiscalía pidió 20 años de cárcel para los declarados culpables, mientras los defensores solicitaron siete años y medio, que es la pena mínima.

Los hechos

El delito ocurrió el 28 de septiembre de 2008, a las diez y media de la noche, cerca del puente Larreynaga, cuando la pareja de policías circulaba por el lugar y vio un carro gris, Hyundai, placas M07756, cerca del cual estaban los acusados, quienes abrieron fuego contra las víctimas apenas las vieron.

Al ver que Juan Enrique Espinoza o Juan Guillermo Espinoza le disparó a su esposa y la hirió en el tórax y muslo derecho, Aguirre sacó su arma de reglamento y abrió fuego contra su agresor, quien recibió un proyectil en el cerebro y murió.

Los otros acusados huyeron, pero cargaron con el fallecido hasta llegar a la casa de Norma Ruiz, en las Américas Dos. La mujer les preguntó qué le había pasado a su marido, pero los sospechosos sólo respondieron: “Se cayó y se raspó”.

Por este crimen hay un prófugo llamado César Alberto Murguía, a quien la Policía en su momento vinculó a la banda de Ángelus García Blanco.