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ESTELÍ

Culpable declararon los miembros de un tribunal de jurados al sujeto Alesio Umanzor Jiménez, de 27 años, quien fue llevado a juicio oral y público acusado de haber violado y posteriormente asesinado de forma atroz, junto a dos elementos más, a la anciana María Eusebia Sevilla Merlo, de 64 años, quien sufría problemas mentales.

Alesio era el único de los tres sádicos que continuaba prófugo de la justicia hasta hace algunos meses. Un adolescente fue procesado en el Juzgado Especial de Menores, a cargo de la doctora María Elsa Laguna, donde fue encontrado con responsabilidad, por lo que ya está purgando su respectiva condena.

José Santos Reyes Flores, de 26 años, fue el primero de los tres criminales que las autoridades capturaron y luego llevaron a juicio oral y público. En la actualidad cumple una condena de 24 años de presidio que le impuso la
Juez de Distrito Penal de Juicio, doctora Elizabeth Corea Morales. Posiblemente este viernes once de enero, la judicial Corea le lea la sentencia a Alesio Umanzor Jiménez en una sesión especial. El Ministerio Público solicitó a la judicial que le aplique la pena máxima al individuo, es decir, treinta años de privación de libertad.

Emilia Sevilla Merlo, hermana de la difunta, quien era “niña vieja” --forma coloquial en que se llama a las mujeres que nunca se casan ni tienen hijos--, al igual que ella, señaló que aunque a Mariíta, como se le conocía, ya nada le devolverá la vida, al menos sus verdugos no estarán en libertad ni podrán hacer lo mismo contra otra persona.


En víspera de Navidad
Según la acusación presentada por el Ministerio Público, los hechos los cometieron los reos el 23 de diciembre de 2005, cuando en horas de la tarde interceptaron a la víctima en una carretera que conduce a la comunidad Los Calpules, jurisdicción de Pueblo Nuevo, de donde ella era originaria.

Posteriormente, José Santos Reyes, junto al adolescente, se ufanaban de las groserías que habían cometido en contra de la indefensa anciana.

Reyes Flores, de Pueblo Nuevo, donde tenía a su esposa, se trasladó a la localidad leonesa de San José de Achuapa, de donde era originario.

Ahora los tres ya se encuentran pagando por el delito cometido, el cual fue tipificado por las autoridades competentes como asesinato atroz, ya que a la víctima fue abusada y asesinada de forma horrenda.

El cadáver de la infortunada fue encontrado dos días después del hecho, en la finca La Danta, ubicada también en el municipio de Pueblo Nuevo. La Policía constató el grado de salvajismo de los victimarios porque el cuerpo presentaba miembros mutilados, varias fracturas en la mandíbula y además fue semi enterrado.