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“Lo puede hacer con otras personas y peor en la noche…si es que aún no lo hizo”, repetía una y otra vez doña Meylin Woo, quien junto a Mirna Calero fue víctima por minutos, que para ellas fueron horas, de un taxista que aparentemente conducía bajo los efectos de alguna droga.

Meylin abordó el taxi en Villa San Jacinto y se dirigía a Villa Progreso, pero el “loco” conductor la llevó hasta la Colonia Nicarao, donde fue auxiliada por los vecinos y por otro taxista. “Gracias a Dios le pegó al otro taxi y así fue que el muchacho lo siguió, si no quién sabe a dónde nos hubiera llevado”, dijo Mirna Calero.

Byron Antonio Ruiz Rojas, quien conducía el taxi Hyundai, gris, de la Cooperativa “Abraham Lincoln”, placas M 10532, fue trasladado al Distrito Cinco de Policía, por exposición de personas al peligro.

Osman Figueroa, quien iba con una pasajera en su taxi rojo, placas M 00310, sin querer les salvó la vida a las dos mujeres, ya que en una parte del camino le impactó en la parte trasera izquierda al vehículo y fue así que le dio persecución.

“Yo lo seguí porque me pega en el carro, pero hasta aquí es que las mujeres dicen que se las llevaba como rayo flash, a una la pasó de su parada, quién sabe a dónde las iba a ir a tirar. Sujetos como esos nos dan mala fama a los taxistas honestos”, aseguró Figueroa. Tanto Meylin como Mirna interpusieron la denuncia en la estación policial, y recomendaron a los pasajeros fijarse bien a la hora de abordar un taxi, pues ellas afortunadamente ahora pueden narrar el hecho.

Las mujeres, quienes estaban preocupadas por el retraso para llegar a sus trabajos, temen por sus vidas, ya que Byron las amenazó advirtiéndoles que sabía dónde se habían subido al vehículo. El taxi quedó en una de las calles del barrio Río Seco.