Ernesto García
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Si el orden de los factores no altera el producto, según la Ley Conmutativa de las Matemáticas, tampoco se alteró en el caso de Edwin Miguel Pérez Cáceres, de 21 años, alias “Frijol”, porque aunque no esté determinada la causa del deceso, el joven falleció.

El dictamen preliminar del Instituto de Medicina Legal, IML, indica que Pérez sufrió una hemorragia masiva a consecuencia de una herida por arma blanca que le perforó la vena femoral.

Sin embargo, familiares y vecinos de “Frijol” dicen que murió a consecuencia de un impacto de bala que le perforó la arteria.

Además, una menor que presenció el hecho sangriento asegura que a “Frijol” le disparó un miembro de la pandilla “Los Picas”, quienes incluso obligaron a otros parientes de la víctima a emigrar del asentamiento donde vivía a la orilla del Lago Xolotlán.

Las investigaciones policiales revelan que Pérez resultó herido entre las siete y las ocho de la noche del domingo, pero fue hasta dos horas más tarde que fue llevado al Hospital “Alemán- Nicaragüense”, donde murió cuando los médicos intentaban detener la hemorragia.

No obstante las autoridades rechazaron tal afirmación y aseguraron que Pérez fue baleado a eso de las 5:30 minutos de la tarde y media horas más tarde estaba ingresando al hospital donde expiró.

Hasta el momento el principal sospechoso de este crimen es un sujeto apodado “Chivota”, quien según una testigo fue la persona que disparó contra “Frijol” con un arma artesanal.

Edwin Pérez Cáceres fue velado en el barrio “Rubén Darío”, en Managua, pero su sepelio se realizó ayer en la mina El Limón, en el municipio Larreynaga, departamento de León.

El hecho de sangre ocurrió donde fue la antigua Estación del Ferrocarril, aquí en Managua.