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Tres presuntos explotadores sexuales, entre los que está un cubanoamericano, una costarricense y una nicaragüense, fueron conminados a ocho días de prisión preventiva por la jueza Tercero Penal de Audiencia, Henrrietet Casco Batres.

Los presuntos explotadores sexuales son el cubano americano Roberto Monzón, de 48 años, quien también se hace llamar Elías Pérez; la costarricense Nubia Villapuerta Rodríguez, de 35, y la nicaragüense Adriana Flores Bermúdez, de 24 años.

En el caso de Monzón, la Fiscalía también le imputa la presunta autoría de los delitos de abuso sexual en perjuicio de una joven de 17 años, a quien supuestamente pretendió mancillar.

En la acusación presentada por la fiscal auxiliar Alicia Carolina Solís, se refiere que las dos mujeres eran las encargadas de reclutar a niñas y adolescentes entre las edades de ocho y 16 años para hacer filmaciones donde aparecían con lencería y en posiciones eróticas.

El lugar de filmación era una residencia que alquiló el extranjero en el Valle de Ticomo, en la periferia sur de la capital, hasta donde Villapuerta y Flores llevaban a las niñas y jóvenes.

500 córdobas por sesión

Según la extensa acusación de la Fiscalía, Roberto Monzón filmaba y luego subía los videos a varias páginas electrónicas de acceso restringido, donde cobraba una cantidad de dinero no determinada a los usuarios.

A las niñas y adolescentes que explotaban les pagaban 500 córdobas por la hora la sesión de fotografía y filme de video, supuestamente.

Nubia Villapuerta Rodríguez trabajaba con el cubanoamericano desde hace seis meses, y fue la encargada de reclutar a cinco de las ocho víctimas, la mayoría de ellas habitantes de las comarcas ubicadas en las afueras de Managua, sobre la carretera vieja que conduce hacia León.

Adriana Flores Bermúdez fue la encargada de “fichar” a las otras tres víctimas, entre las que está la joven de 17 años que acusa al antillano de abuso sexual.

300 videos “hot” incautados

La Fiscalía asegura que cuenta con abundantes pruebas contra los tres imputados, entre las que está el testimonio de las víctimas, más de 300 videos con las niñas y jóvenes mostrando la lencería y en algunos casos hasta con acercamientos lésbicos.

En el caso de la joven que denunció el abuso sexual, ésta dijo a las autoridades que el cubano en varias ocasiones intentó tocarle sus genitales y bustos, además que le dio un mil córdobas para la compra de un teléfono celular al cual sólo él o Adriana Flores le podrían llamar.

La judicial rechazó las peticiones de arresto domiciliar hecha por los abogados defensores, señalando que los hechos imputados a los tres acusados vulneraron la dignidad de las víctimas.

La jueza Batres tomó en consideración que dos de los acusados son extranjeros, por la cual podrían huir del país, además que conocen los domicilios de las víctimas y con ello podrían obstaculizar las investigaciones.

Los tres acusados deberán asistir a audiencia inicial el próximo 16 de octubre a las 10:30 de la mañana.