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Parte de la ola de delincuencia de la que es víctima Estelí, sigue afectando a los conductores de taxis. Uno de los recientes casos es el de tres ladrones que haciéndose pasar como pasajeros, golpearon y asaltaron a un cadete de taxi en el barrio Santo Domingo, ubicado en la zona sureste de la ciudad.

Los detectives de la Policía esteliana buscan a dos hombres y a una mujer que en horas de la noche asaltaron al cadete de taxi Léster Ulises Centeno, a quien golpearon y amenazaron de muerte con puñales y un revólver.

En su denuncia, el joven taxista que conducía la unidad Kia, taxi-039, gris, indicó que los tres maleantes al abordarlo en la zona sur de esta ciudad, a eso de las 7:30 minutos de la noche, le pidieron que los trasladara a las cercanías de la sede de la Universidad Politécnica de Nicaragua, campus Estelí, en el barrio Santo Domingo, en la zona este de la ciudad.

Tres sinvergüenzas

Dijo el afectado que dos cuadras antes de llegar al lugar que le habían indicado, los tres maleantes le advirtieron que detuviera la marcha y que los llevara tres cuadras al sur, y cuando pasaban por un sitio oscuro lo asaltaron.

Destacó que cuando intentó ver a uno de los maleantes, el otro puso bala en boca un arma tipo TT, y la mujer “endemoniada”, luego de insultarlo, le pegó un puñetazo en la cara que le provocó una lesión cerca del labio inferior.

Explicó que luego de amenazarlo de muerte con los puñales y el arma de fuego, le dijeron que no gritara, porque si lo hacía lo iban a matar de inmediato de un balazo, o, si no, a puñaladas.

Luego, cargaron con cerca de mil córdobas que andaba como resultado de la prolongada jornada que había iniciado a las seis de la mañana.

Los dos maleantes iban presentables, y por eso no sospechó que eran ladrones. Entre las pocas características de los asaltantes mencionadas por la víctima, fue que uno era piel morena, estatura media y de complexión robusta; el otro lucía pelo largo, y era de estatura baja. De la mujer delincuente no logró determinar características, porque era la más atrevida y grosera. Señaló que en medio de la penumbra no le fue posible observarla.

Todo hace indicar que los maleantes son de esa zona, y que se dirigieron hacia el Cerro La Guanábana, cercano al lugar donde cometieron el ilícito.

Su segundo asalto

La unidad de taxi afectada es propiedad del esteliano Erick Arteta, quien reaccionó también molesto ante esta situación. Se quejó junto a Léster Ulises Centeno de que muchas veces ellos, cuando observan a sujetos con características de delincuentes y les proponen que los lleven a sitios peligrosos, se niegan a hacerlo, pero luego los denuncian ante la Alcaldía y la Policía y les aplican sanciones.

Léster Ulises en otra ocasión ya había sido asaltado, pero en ese momento, con apoyo de pobladores, logró que la Policía capturara a tres maleantes, que fueron enjuiciados.