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Un hombre de identidad desconocida perdió la vida luego de recibir un disparo en el pecho a manos de doña Reyna Isabel Castillo Gonzáles, de 58 años, propietaria del comedor Belmonte, cuando el “visitante” supuestamente pretendía robar en su vivienda, donde también funciona el negocio.

El homicidio ocurrió a las 3:30 de la tarde del pasado sábado en el comedor, ubicado en reparto Belmonte.

Fue cuando caía una llovizna que el supuesto delincuente aprovechó el momento para meterse a la vivienda de doña Reyna, quien relató que ella se encontraba vendiendo en la bahía de buses de la parada del Hospital “Fernando Vélez Paiz”, cuando un vecino llegó a alertarla sobre el ingreso de un sujeto desconocido a su casa de habitación, por lo que ella de inmediato se dirigió a verificar la información.

Impacto mortal

Aparentemente el hombre rompió el candado de uno de los portones de la vivienda para ingresar, y ya adentro del lugar empezó a dañar las puertas, paredes y sillas. En ese momento, en la casa sólo se encontraban el esposo de doña Reyna --ciego y sordo producto de un derrame cerebral-- y la empleada del negocio.

“Cuál es mi susto cuando lo vengo hallando. Ya se me venía para acá con un cuchillo, por cuenta a zampárselo al pobre viejo… yo le pegué el grito, (él) se agarró del poste a quererme volar una patada, entonces vine yo y me quedé viéndolo, me metí la mano al delantal, saqué mi arma y dije yo: te vas vos o me voy yo”, expresó doña Reyna.

La señora le realizó el disparo al sujeto y lo impactó en la tetilla derecha, por lo cual falleció minutos después. Castillo carga consigo siempre su arma, la cual porta legalmente, para defenderse de los delincuentes que, según ella, ya han intentado robarle en varias ocasiones.

“Me han robado varias veces, se me han robado esas sillas, he llamado a la Policía y nunca viene. Ayer --el sábado-- llamaba y llamaba para que vinieran a ver el hecho (y llegaron) hasta que cogí un taxi y fui a decirles que vinieran a ver lo que había sucedido”, aseveró doña Reyna.

Críticas de comerciantes

“Creo que ese ladrón fue mandado aquí por personas que le tienen a uno mala voluntad. Aquí hay un muchacho que él es malandrín, y me vino a quebrar ese vidrio a pedradas hace dos meses, quedó de pagarme el 30 de agosto y no me pagó, es hijo de una de las mujeres que vende aquí”, explicó doña Reyna.

Diana Liseth Obando, hija de la dueña de uno de los negocios de ese sector, aseguró que la situación no era de sorprenderse, ya que es costumbre de doña Reyna amenazar a los comerciantes y a los vecinos con la pistola, y que no es la primera vez que le dispara a una persona.

“Ella amenaza a todo el mundo con la pistola. A mi hermano se la sacó dos veces y le tiró un balazo por pura cosa. No --al que ella mató--, no era ladrón. Es que él andaba tomado y estaba tomando licor, porque ella vende cerveza y él estaba al lado de adentro, y si hubiera sido un ladrón que le estaba afectando la parte de afuera lo hubiera matado afuera, parece que él no andaba con qué pagar y andaba buscando salida”, aseguró Obando.

Obando especula que el hombre andaba desarmado y que el cuchillo que le encontró la Policía fue puesto intencionalmente por doña Reyna para hacer creer a las autoridades policiales que éste pretendía atacarla.

Para otra de las comerciantes del sector, que prefirió omitir su nombre, dijo que el ahora occiso quiso matar a doña Reyna y que ella sólo se defendió, pero que desconocía si el sujeto estaba en el negocio como cliente o si había llegado a robar.

El cuerpo del desconocido fue llevado por una ambulancia al Instituto de Medicina Legal, donde está a la espera de ser reconocido por familiares, mientras la Policía del Distrito Tres realiza las investigaciones del caso.