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Por los golpes que Miguel Ángel Espinoza Urbina, de 60 años, sufrió en accidente de tránsito a las siete de la mañana del lunes, expiró a las cinco de la tarde de ese mismo día, en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”.

La tragedia ocurrió en la intercepción de los semáforos del barrio Jonathan González. Miguel Ángel Espinoza dijo que el culpable del trágico accidente es el conductor de la unidad de bus que cubre la ruta 158, quien presuntamente conducía a exceso de velocidad.

“Al parecer en ese momento los semáforos se descontrolaron y todos querían pasar. El bus dejó una huella de frenado de nueve metros, lo que indica que iba a exceso de velocidad, si mi papá fue imprudente, eso lo determinará el juez. No queremos arreglo ni nada que ver con el busero”, aseguró Espinoza.

Recordó que hace catorce años su hermana falleció víctima también de un conductor de una unidad de bus de la ruta 105.

“Es la segunda vez que pasamos por esta tragedia en la familia, con mi hermana no hubo justicia y el chofer salió libre, espero que eso no vuelva a suceder”, acotó Espinoza.

Agentes de la Tercera Delegación de Policía informaron que el caso está siendo investigado por el instructor de tránsito para determinar quién fue el responsable del accidente.

“El conductor de la moto iba en compañía de Ricardo Gutiérrez, circulaban de sur a norte, mientras que el conductor del bus placas M 0538, que cubre la ruta 158, Eduardo Manuel Mejía Solís, de 29 años, circulaba de este a oeste en el carril derecho, la moto se fue a estrellar contra la parte delantera derecha del bus”, manifestó la fuente policial.

La vela del infortunado se realizó ayer en su casa, ubicada en el barrio San Judas, de la parada de El Nancite, tres cuadras al oeste, dos al norte.