•   MACUELIZO, NUEVA SEGOVIA  |
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Delia Marbella Maradiaga Aguilera, de 16 años, estudiante del tercer año de secundaria, fue salvajemente asesinada la tarde del jueves, cuando caminaba hacia la comarca Los Calpules, a unos 3 kilómetros del pueblo, de donde era oriunda.

El victimario utilizó un filoso cuchillo que la Policía encontró en la escena del horrendo crimen, envainado y semienterrado junto a un teléfono móvil.

El cuerpo ensangrentado fue encontrado por un niño que iba con su padre a comprar cerdos a bordo de una camioneta, pero como ésta no podía subir una cuesta, se adelantó a pie.

El comprador de cerdos y su hijo le dijeron a los investigadores policiales que poco antes habían visto pasar a la muchacha de uniforme azul y blanco y cargando su mochila escolar.

El subcomisionado Oswaldo Olivas, jefe de Auxilio Judicial de la Policía departamental, reveló que el médico forense, Jorge Calderón, encontró tres heridas en la región posterior del cuello de la jovencita, y una cuarta, que fue la que la mató, sobre la yugular. Tenía 6 centímetros de profundidad por 2 de diámetro.

La niña se defendió

“Creemos que la muchacha riñó con el agresor y que éste la intimidaba con el arma blanca, porque en su mano derecha encontramos un puño de pelo que pensamos es del victimario”, dijo Olivas, quien señaló que el dictamen postmortem reveló que no hubo abuso sexual.

Buscando pistas, la Policía llevó un perro a la escena, luego éste se fue al caserío de Los Calpules, pasó frente a la casa donde vivía la víctima y después se fue a parar en la casa de Víctor Bustamante Raudales, de 25 años, cédula: 481-080584-0000J, a nombre de quien está registrado el teléfono móvil que hallaron cerca del cadáver, elementos que lo incriminan.

Olivas dijo que en la casa sólo encontraron a la mamá y al padrastro del supuesto hechor, quienes fueron retenidos para que colaboren con la investigación. El sospechoso huyó rumbo a Duyure, pueblo hondureño cercano a Nicaragua.

El presunto asesino ya tiene antecedentes criminales, porque en 2004, también utilizando un arma blanca, intimidó a una hermana de Delia Marbella con intenciones de abusarla, pero no concretó el delito porque un hermanito de la joven lo increpó valientemente. La Policía lo buscó en esa ocasión, pero no lo pudo hallar.

Rondaba escuela

Algunos compañeros de clase de Delia Marbella dijeron a la Policía que el sujeto ya había sido visto rondando la escuela.

Vecinos de la comarca comentaron que la muchacha tenía una mentalidad de superación y por eso no faltaba a sus clases. Junto a su cuerpo quedó la mochila, que además de los cuadernos, contenía un par de zapatos cerrados que la muchacha se cambiaba por sandalias al salir de la escuela, para no dañarlos y ahorrarle dinero a su familia.

La Fundación para el Desarrollo de la Mujer y la Niñez, Fudemuni, como organismo defensor de los derechos humanos, condenó el crimen contra la jovencita y pidió a las autoridades aplicar todo el peso de la ley para el culpable de este nuevo crimen contra una mujer.