Leoncio Vanegas
  • OCOTAL, NUEVA SEGOVIA |
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El miedo y el silencio no pudieron por más tiempo mantener oculta la violación que supuestamente un taxista de esta ciudad, al que sólo identifican con el mote de “El Chato”, cometió en contra de una quinceañera que padece retardo mental.

La progenitora de la víctima se enteró del hecho hasta 45 días después de ocurrido, por boca de su hermana, que tiene una niña que acompañaba a la quinceañera cuando ocurrió todo en el basurero municipal.

La indignada madre refirió que el delito ocurrió un día en que las dos chavalas salieron a vender tamales y elotes cocidos.

Según la versión que dio su sobrina, abordaron un taxi gris, placas NS 140, conducido por “El Chato”, quien iba acompañado de una mujer que la Policía ya tiene identificada, luego dirigió el carro al sur de la ciudad hasta llegar al vertedero de basura.

Con testigo y “ayudante”

Según la versión de la primita de la víctima, la mujer que andaba en el taxi con el conductor le ayudó a acomodar el miembro viril en la quinceañera, a quien abusó.

La niña que vio el bochornoso acto realizado en el asiento trasero del vehículo, relató que una vez que el taxista sació su aberrante “apetito”, todavía le preguntó a su víctima “cómo se sentía” para luego amenazarla con matarlas a las dos si contaban lo ocurrido.

Para acentuar su amenaza, “El Chato” les habría advertido a las dos niñas que si hablaban les iba a “lanzar” una pandilla.

“Ahora, cuando mi hija mira a ese taxista, se desmaya, porque tiene problemas mentales”, se quejó la mamá de la víctima de agresión sexual.

El comisionado Oswaldo Olivas, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial, dijo que están investigando el caso para remitirlo al Ministerio Público, instancia que deberá acusar a quienes corresponda.