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Una sórdida historia se ventila en el Juzgado Segundo Penal de Juicios de Managua, donde un gay de 40 años está siendo acusado por supuestamente haber pervertido a cinco menores de edad.

Salomón Blanco, quien está preso, el Ministerio Público le imputa la presunta autoría del delito de acto sexual con menores de edad mediante pago.

Este ilícito es grave porque según el artículo 175 del Código Penal de Nicaragua, merece una pena de cinco a siete años de prisión.

Según la acusación, los menores supuestamente abusados por el gay “cuarentón” tienen entre 8 y 15 años de edad.

De los cinco, aparentemente fueron cuatro los que tuvieron sexo con el acusado, pero sólo uno, el quinceañero, contrajo una enfermedad de transmisión sexual. Precisamente el suceso salió a luz pública después de que el jovencito experimentó los síntomas.

Interceptados y citados

Los bochornoso hechos imputados a Blanco acontecieron en la primera semana de marzo de este año, en los alrededores del cuadro de béisbol del municipio de Mateare.

Aparentemente, Blanco interceptó a los cinco menores, quienes en ese momento viajaban en una bicicleta “caponera” por uno de los polvosos caminos de la comunidad.

El escrito revela que el homosexual conversó con los menores de edad, --entre los que hay un niño de ocho años--, y los citó en el cuadro de béisbol ubicado en las afueras del municipio.

Estando en el lugar antes mencionado, Blanco presuntamente les ofreció a las víctimas 100 córdobas a cambio de sexo al pie de un árbol de espino.

Acto seguido, supuestamente comenzaron los actos de perversión que incluían tocamientos de genitales al niño de ocho años y al adolescente de 15, refiere el libelo acusatorio.

El niño de ocho años, según el dictamen médico legal, no tuvo acceso carnal con el cuarentón, sino que solamente lo frotó.

Mientras esto sucedía con el adolescente y el niño, los otros tres menores vigilaban que nadie llegara a perturbar el aberrante episodio que ha provocado estupor entre las autoridades y los habitantes del lugar.

Mala paga

El homosexual conocido entre los mateareños por sus dotes de bailarín, según el libelo acusatorio, incumplió con el pago de los 100 córdobas que ofreció a cada uno de los menores.

A pesar de todo, días después el grupo de cinco chavalos volvió a encontrarse con Blanco para tener sexo en el sitio antes referido.

En esta segunda ocasión prevaleció la voluntad de las supuestas víctimas, pero esto no exime a Blanco de responsabilidad ante la justicia, explicó la fiscal Eyra Jirón.

¿Pero si Blanco no penetró a nadie y más bien él fue el penetrado, hay delito?, esa es la pregunta obligada a la Fiscalía, institución que señaló que la respuesta está en la ley que dice que quien induzca, facilite, promueva o utilice con fines sexuales o eróticos a persona menor de dieciséis años o discapacitada, haciéndola presenciar o participar en un comportamiento o espectáculo público o privado, aunque la víctima consienta, incurre en delito.

Necesitan atención especializada

Los psicólogos del Instituto de Medicina Legal, IML, determinaron que los niños supuestamente abusados presentan un estado ansioso agudo derivado de su experiencia sexual con el adulto masculino.

“La situación antes mencionada provoca en los menores menoscabo ante sus familiares y amigos”, explicaron los especialistas de salud mental.

Los forenses recomendaron que los menores sean atendidos por especialistas a corto plazo para que les ayuden a superar esta situación estresante y evitar secuelas emocionales.

De lo contrario, los menores podrían tener “conductas sexuales inadecuadas”, refiere extenso informe que además advierte que los niños de menor edad – el de ocho años y el de diez-, están expuestos a más abusos “por su despertar precoz de la sexualidad”.

Familia justifica abusos

En el expediente del caso rola un informe social sobre las características de los hogares en los que viven los menores que presuntamente tuvieron sexo con Blanco por dinero.

“A las familias se le dificulta identificar la situación de riesgo en que están los menores, incluso justifican la situación del abuso”, refiere el informe social.

Esto se refleja en el hecho de que la madre de uno de los niños víctima firmó una escritura de desistimiento donde expresa “no sentirse ofendida por Salomón Blanco”.

Dos de las víctima al ser entrevistadas por trabajadoras sociales expresaron que aceptaron tener sexo con el “cuarentón” por curiosidad y necesidad económica.

Prueba “contaminada”

El juicio para este gay bailarín arrancó el jueves pasado y continuará esta semana, pero desde ya, por la posición adoptada por los familiares de los niños, el pronóstico no es bueno.

Además, el jueves, durante un receso dispuesto por la jueza Segundo Penal de Juicio, María Mercedes Rocha, el abogado Rafael Aguirre presuntamente “contaminó” a algunos testigos de cargo propuestos por el Ministerio Público, según denunció la fiscal Eyra Jirón.

La fiscal aseguró que Aguirre aprovechó el receso para sacar del cuarto de testigos a la mamá de uno de los niños víctimas y se la llevó.

“Voy a prescindir de ese testigo, pero voy a informar a la judicial del actuar desleal del defensor y también voy a informar a la Corte Suprema de Justicia”, expresó Jirón sin ocultar su inconformidad por lo sucedido.

A pesar de este incidente, la representante del Ministerio Público dice que tiene suficientes pruebas para demostrar la culpabilidad del acusado.