Moisés Centeno
  •   LAS MINAS RAAN  |
  •  |
  •  |
  • END

El licor y la envidia son dos males que, asociados, no pudo controlar Cristino Molina, de 27 años, y como consecuencia perdió la vida de un balazo en la sien, cuando supuestamente intentaba lesionar con un machete a su rival.

La víctima pereció de manera instantánea, presuntamente a manos de Arnoldo Loáisiga, de unos 35 años, en un camino de Tadazna, caserío del municipio de Siuna, en el Caribe Norte.

Según la investigación policial, el hoy occiso y el autor se conocían, ya que trabajaban como mozos en dos haciendas vecinas, de propietarios distintos, pero no se llevaban muy bien porque cada uno tenía su ego, y trataban de demostrar que uno era mejor que el otro.

Pleito comenzó en cantina

Las desavenencias entre los dos hombres afloraron en una cantina del mismo poblado de Tadazna, ubicado sobre la vía Siuna-Mulukukú, donde el occiso disfrutaba de su pago tomando licor, y al encontrarse con su par, sostuvo una fuerte discusión por la actividad que ejercían ambos, llegando incluso a liarse a golpes, pero minutos después fueron separados.

Molina, resentido porque no pudo ganar el pleito, se largó, pero fue para esperar a su contrincante en un camino por donde forzadamente éste tenía que pasar para llegar a la hacienda de Herminio González, a quien Loáisiga le trabajaba.

Machete en mano, Molina le salió al paso a Loáisiga, aparentemente para matarlo a filazos, pero el segundo rápidamente desenfundó un revólver y le disparó al primero, impactándole la bala en la sien derecha.

Más tarde, Arnoldo Loáisiga se presentó al Ministerio Público de Siuna, a relatar el hecho y alegar que actuó en defensa propia.

Su explicación tendrá que darla ante el juez competente, porque de todas maneras será acusado por homicidio, informaron las autoridades policiales.