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A pesar de que es representado por uno de los bufetes corporativos que cobran más caro en Nicaragua, Eduardo Antonio Rivas Gurdián, de 19 años, regateaba hasta la tarde de ayer el pago de una inminente indemnización por orfandad para los tres niños del ciclista Benjamín Hernández Mejía, de 38 años.

Hernández agonizaba ayer en la tarde en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “Lenín Fonseca”.

Los familiares de Hernández pidieron como indemnización 10 mil dólares, pero la abogada de Rivas dijo que su representado no tiene esa cantidad de dinero, alegando que la aseguradora, supuestamente, se niega a pagarles.

Pero luego de un primer encuentro ofrecieron tres mil dólares para lograr un arreglo extrajudicial inmediato, reveló una fuente vinculada a las pláticas entre las partes.

Deceso

En el accidente perdió la vida Carmen Valdivia Flores, de 50 años, conocida de cariño como “La Boliche”, quien expiró cuando era trasladada al Hospital “Lenín Fonseca”, confirmaron las autoridades policiales.

La bicicleta en la que se transportaba la pareja de amantes quedó partida en dos partes, tras el brutal impacto contra el vehículo Toyota, Yaris, placas LE 12527, a la altura del kilómetro 16 de la Carretera Nueva Managua-León, en el lugar conocido como “La Curva del Mono”.

Al momento del mortal choque que aconteció la noche del lunes, Rivas conducía el automóvil de sur a norte y el ciclista circulaba en sentido contrario.

Por las huellas de frenazo encontradas en el lugar de la tragedia, y por los daños que se observan en el automotor, el abogado Noel Alonso Cano, quien representa a la familia de Hernández, estima que el automóvil circulaba a más de cien kilómetros por hora.