•  |
  •  |
  • END

Tras ocho horas de agonía, expiró en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, el vigilante David Antonio Bustamante, de 55 años, quien fue amarrado y amordazado por varios delincuentes que le propinaron una salvaje golpiza para robarle la escopeta.

El infortunado trabajaba desde hace seis meses en los terrenos de la gasolinera “Shell Armol” en Ciudad Sandino, sitio donde se descargan cisternas de combustible.

Juan Alberto Orozco Cano, trabajador de la empresa, indicó a las autoridades que Bustamante quedó de turno desde el lunes a las siete de la mañana y el martes en la madrugada, cuando llegó a relevarlo, no lo encontró.

“Lo busqué por todos lados y no lo hallaba, de repente escuché un ruido, miré y estaba debajo de una cisterna todo golpeado, me acerqué y noté que estaba amarrado y tenía un trapo en la boca. Inmediatamente llamé a la Policía”, añadió Orozco.

El ciudadano fue trasladado al hospital donde los médicos lo operaron, porque tenía coágulos de sangre en el cerebro y en las fosas nasales, pero en horas de la noche del martes murió.

Por una escopeta

Valeska Hernández, entre sollozos, recordó que la doctora que atendió a su padre en ningún momento engañó a su mamá, porque le dijo que como estaba, no iba a sobrevivir.

En las pesquisas que hizo la Policía del Distrito Uno, descubrieron un machete que presuntamente pertenece a los delincuentes, asimismo determinaron que los ladrones entraron a los terrenos de la gasolinera cortando el cerco de malla, luego huyeron por un predio baldío aledaño.

Las autoridades no encontraron en la escena la escopeta calibre 12 que utilizaba el vigilante, a quien aparentemente le lesionaron la cabeza con un tubo.

Los zapatos de la víctima se encontraban tirados junto al cuerpo, de bajo de una pipa, sin los cordones, los cuales fueron utilizados para atarle las manos.

Delincuentes lo “rondaban”

“Desde hace varios días nos venían diciendo que a medianoche escuchaba ruidos en las latas y para asustar a quienes rondaban, él disparaba una vez para que tuvieran miedo y huyeran, pero como sabían que estaba cuidando solo ese gran terreno, les resultó mejor” afirmó Hernández.

Agentes de la Primera Delegación de Policía investigan el hecho. Éste es el segundo vigilante asesinado en menos de tres días.