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La desgracia llegó la tarde de ayer a una familia capitalina. La niña Aglú Fabiana Rivera Lacayo, de siete años, pereció bajo las llantas de un pesado camión de la Coca Cola, cuyo conductor no se percató de su presencia en la vía.

La niña, habitante del barrio “San José Oriental”, salió a hacer un mandado a la “Pulpería Rosita”, que se encuentra a una media cuadra de su casa, mientras el chofer del camión placas M086325, a quien sólo se le conoce como “Víctor”, entregaba el pedido correspondiente.

La mala suerte fue que al momento que la niña se cruzaba la calle para regresar a su casa, el camión retrocedía lentamente para reanudar su marcha, pero el conductor no observó a la menor a la cual le pasó la llanta trasera derecha en la cabecita.

Aunque al lugar de la tragedia se presentaron socorristas de la Cruz Roja, estos no pudieron hacer nada porque al llegar la criaturita había expirado. En el lugar de la fatalidad quedó esparcida la leche que la niña minutos antes compró en la pulpería.

Melany Lacayo y Rodolfo Rivera, padres de la menor, se encontraban inconsables y no asimilaban el hecho. La adolorida madre golpeaba el vehículo del Instituto de Medicina Legal exigiendo a los médicos que no se llevaran a su hija y tirándose al suelo tratando de encontrar una explicación para lo sucedido.

El conductor del camión fue trasladado rápidamente a la Cuarta Delegación de Policía, ya que los pobladores del barrio querían hacer justicia por su propia cuenta, mientras tanto agentes de tránsito realizan las investigaciones sobre el hecho que le costó la vida a la menor.