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Por dura que sea la cárcel, y por muchos los años de encierro que los jueces imponen a quienes son encontrados culpables de delitos sexuales, las acusaciones contra presuntos depravados siguen lloviendo en los tribunales de justicia.

Cuando apenas han transcurrido 17 días del primer mes del año, en los tribunales capitalinos se tramitan al menos una decena de juicios contra presuntos violadores, y se han notificado dos sentencias condenatorias contra igual número de pervertidos.

En los dos casos donde se han dictado sentencias las víctimas son menores de edad, y sus verdugos convivían con las criaturas que fueron mancilladas sin piedad.

13 años para “El Pipito”

La jueza segundo Distrito Penal de Juicio, Adela Cardoza, despuntó el año, imponiéndole 13 años de prisión al sujeto apodado “El Pipito”, quien admitió los cargos de violación agravada en su contra.

Al declararse culpable de la comisión del bochornoso delito, “El Pipito” reconoció que abusó de su hijastra desde 2005, cuando la víctima apenas tenía nueve años.

Luego de confesar la autoría de la violación “El Pipito”, cuyas iniciales son RAPV, pidió a la judicial que no fuera severo con él al dictarle la sentencia condenatoria, afirmando: “Yo no soy una persona mala”.

Tío degenerado

El juez séptimo Penal de Juicio, Octavio Rotshchuh, también le impuso otra condena aleccionadora al sujeto de iniciales WJGR, quien abusó de su sobrina entre 2004 y 2006. Las violaciones comenzaron desde que la víctima era una niña de seis años.

Por esta agresión sexual el juez Rotshchuh, le “clavó” al tío degenerado 15 años de cárcel, que concluirán el 27 de septiembre de 2024.

Durante el juicio, la defensa de WJRG, alegó que su representado sufre de problemas mentales, pero este argumento fue desestimado por el judicial, luego que un psiquiatra forense afirmó que los padecimientos mentales del acusado no lo eximen de responsabilidad penal.

También en León

La jueza segundo Distrito Penal de Juicio, Aleyda Susana García, también imitó a sus colegas capitalinos castigando con todo el peso de la ley a un hombre de 37 años, a quien condenó a 12 años de prisión por haber violado a su hijastra de 11 años.

Los hechos por los cuales fue condenado el padrastro de iniciales JCTH, acontecieron en diciembre de 2008 en un barrio de la Ciudad Universitaria. El juicio contra este sujeto comenzó en enero del año pasado.

Por su parte, el juez Primero de Distrito de Audiencia, Julio Daniel González, trató con benevolencia al motociclista José Adán Borge Medina, acusado de haber mancillado a una joven de 16 años.

Según la acusación presentada por la Fiscalía, Medina interceptó a su víctima en una calle de Posoltega, y mediante engaño la llevó a un motel donde, supuestamente, con intimidación la introdujo a una habitación.

Sin embargo, durante la audiencia preliminar el judicial le otorgó el arresto domiciliar, y programó la vista pública inicial para el próximo 27 de enero.