•  |
  •  |
  • END

Para algunos, Adrián Manuel Urroz, de 18 años, fue un “loco” al forcejear con un delincuente armado a bordo de un bus para evitar el robo de su teléfono celular valorado en 120 dólares.

Pero fue exactamente lo que ocurrió en un autobús de la ruta 119. Urroz iba sentado chateando, cuando William José Calero Cano, de 28 años, lo apuntó con un revólver calibre 38 y le dijo que le entregara el celular.

Ante la amenaza, la víctima entregó el celular, pero como el delincuente quería huir del bus, amenazó al conductor de la unidad, éste frenó bruscamente y el delincuente se cayó, momento en que fue desarmado por sus víctimas, reveló el comisionado Francisco Vanegas, Segundo Jefe de la Tercera Delegación de Policía.

“Si fuera el dueño del arma, hubiera disparado, no me habrían agarrado fácilmente, yo trabajo como albañil y cuando miré el alboroto me bajé del bus”, ripostó Calero Cano al negar su participación en el robo.

El comisionado Vanegas llamó a los usuarios de transporte colectivo, a evitar llamar la atención de los ladrones portando celulares o prendas dentro de los buses, porque de lo contrario podrían ser víctimas de la delincuencia.