•  |
  •  |
  • END

Bajo las ruedas del autobús placas M 1597 que cubre la ruta 101, donde hizo su último viaje, murió la mañana del domingo el anciano Ramón Enrique López Garay, de 81 años.

Junto al cuerpo inerte del octogenario que años atrás sufrió la amputación de la pierna derecha, quedó el bastón metálico con el que se auxiliaba para caminar.

La escena del cadáver debajo del bus, con el rostro cubierto con un plástico negro, causó estupor entre quienes se dirigían o regresaban de hacer sus compras en el Mercado Oriental.

La tragedia tuvo como escenario la parada de buses que está del “Gancho de Caminos”, 50 metros al oeste.

No se sabe adónde iba o qué iba a hacer el anciano al mercado.

Aparentemente, el fatal accidente ocurrió porque longevo no logró subir a tiempo a la acera, antes que arrancara el bus del cual descendió segundos antes por la puerta delantera.

Bayardo Araica, de 36 años, conductor de la unidad de transporte colectivo, dijo no haberse percatado del momento en el que las llantas del autobús pasaron sobre el anciano.

Araica permanece detenido en la Estación Cuatro de Policía a la espera de que concluyan las investigaciones que permitirán establecer las causas de la desgracia.

Don Ramón López vivía cerca de la terminal de la ruta 101, en el barrio “Los Martínez”, donde casi una hora antes abordó el autobús que le quitaría la vida.

El velorio del anciano se realizó anoche, de la Clínica Don Bosco dos cuadras al oeste y media cuadra al sur.