•  |
  •  |
  • END

Del engaño del cual asegura haber sido víctima una simpática quinceañera por parte de un maestro, el 28 de diciembre de 2008, nació un hermoso bebé que ahora tiene 48 días, pero con el niño también “nació” un juicio.

Tanto el profesor como la joven se han convertido en la “comidilla” de los pobladores del apacible municipio boaqueño de Santa Lucía, donde ocurrió esta singular historia que ya “explotó” en el despacho del ministro de Educación, Miguel de Castilla, porque existe una queja contra el maestro.

Sobre cómo ocurrió la tormentosa historia existen diferentes versiones, que corresponderá a la justicia esclarecer en los próximos días, en el juicio en el que el profesor Eliécer Angulo es acusado por estupro.

Cargando en brazos a su hermoso bebé, la joven de iniciales B.G.S. asegura que mantuvo relaciones sexuales con el maestro de manera “forzada” durante varios meses.

¿La hechizó?

Todo comenzó en noviembre de 2008. El año escolar estaba en sus postrimerías. B.G.S. junto a una compañera de clase se dirigió al centro de salud de Santa Lucía para hacer una investigación sobre la vida del médico Roberto Sarria.

Cuando hicieron la tarea, las dos muchachas salieron del centro asistencial rumbo a sus casas, momento en el que según B.G.S., el profesor Angulo la llamó diciéndole que estaba cuidando la casa de su tía, luego la hizo pasar al interior de la vivienda.

“Estuvimos platicando, luego me agarró de la mano y me llevó al cuarto de esa casa. En ese momento yo sentí que perdí el conocimiento, y cuando reaccioné estaba en la cama con él y comencé a llorar”, aseguró la denunciante.

Según B.G.S., cuando le reclamó al docente por lo sucedido, él supuestamente le confirmó que habían tenido relaciones sexuales, y le advirtió que si lo delataba, él le diría a su mamá y profesores que ella era quien se le había insinuado.

La primera vez

La joven que ahora tiene 16 años dice que después de esa primera vez, supuestamente Angulo la obligó a sostener relaciones sexuales hasta abril de 2009. Para esa fecha ella se enteró de que estaba embarazada.

B.G.S. asegura que cuando le comunicó al maestro que como resultado de la “relación forzada” ella estaba embarazada, Angulo reaccionó furioso proponiéndole que abortara, y para ello le mandó 500 córdobas.

Según la joven, el 29 de agosto del año pasado, cuando ya tenía cuatro meses de embarazo, el hombre acusado de estupro la citó para que se vieran en la casa donde habían tenido relaciones sexuales la primera vez, porque supuestamente había cambiado de opinión respecto al aborto, pero una vez en el cuarto, comenzó a golpearla.

La denunciante señaló que después el maltrato para con su persona se extendió al salón de clases, donde según ella, la profesora Emma Angulo, pariente del profesor que la embarazó, “le hizo la vida imposible” hasta aplazarla en matemática.

Ni boda ni perdón

Aunque la víctima y su mamá aseguran que el director del colegio donde ella estudiaba está encubriendo a Eliécer Angulo, por razones de parentesco, el profesor Salvador Angulo explicó que el aparente romance entre el docente y la muchacha ocurrió fuera de ese centro de enseñanza, por lo que nada tiene que decir.

“El profesor” --Eliécer Angulo-- “estuvo con nosotros de mayo a noviembre de 2009, y ese tiempo no se corresponde con la fecha del parto de esa joven”, explicó el director del colegio donde la joven estudió el quinto año de bachillerato.

La agraciada joven de origen campesino dijo que no está dispuesta a perdonar al profesor que supuestamente la engañó, “por las muchas veces que la humilló”.

“Me mandó a decir que está dispuesto a casarse conmigo, pero yo no me voy a casar con alguien a quien no quiero, además, él anduvo diciendo que el niño no era de él”, aseguró B.G.S.

Desde su hogar en las afueras del municipio de Santa Lucía, B.G.S. dijo estar dispuesta a que le hagan la correspondiente prueba de ADN a su bebé, para demostrar que es de Eliécer Angulo.

¿Contra molinos de vientos?

La señora de iniciales B.S., madre de la joven denunciante, relató que después que conoció el caso ha tenido que luchar contra la supuesta parcialidad de las autoridades policiales de la localidad.

Según la abuela del pequeño, el jefe de la Policía en Santa Lucía, capitán Salvador Lumbí, ha hecho de todo con tal de proteger al acusado, e incluso hasta la culpó a ella por lo sucedido.

“Señora, usted tiene la culpa de lo que pasó, ¿por qué no cuidó a su hija?”, supuestamente le dijo el policía a B.S., quien agregó que el investigador José Roberto Cantillano le cambió la declaración que su hija brindó.

“Ella dijo que él --Eliécer Angulo-- la forzó a tener relaciones sexuales, pero en la Policía le pusieron que ella lo hizo de manera voluntaria”, manifestó la parte quejosa.

Madre denuncia parcialidad

Según la mamá de B.G.S., el capitán Lumbí retrasó por varios días la recepción de la orden de captura contra el acusado, que llegó procedente de la Comisaría de la Mujer en Boaco, pero una vez que la tuvo en su poder, supuestamente, le recomendó a Angulo que se buscara al mejor abogado boaqueño y que él no cumpliría con la orden de captura.

Ante los graves señalamientos hechos por la parte acusadora, EL NUEVO DIARO buscó dos veces la versión del jefe policial, sin embargo, nuestra búsqueda fue infructuosa. La primera vez, el pasado miércoles, en el comando policial informaron que Lumbí estaba de vacaciones.

En la segunda ocasión, vía telefónica, el capitán Lumbí dijo que no podía hablar del caso “porque estaba muy ocupado haciendo un trabajo para la jefatura departamental”.

En medio de la tediosa batalla por lograr que Angulo sea sentado en el banquillo de los acusados, la señora de iniciales B.S. dijo también haber encontrado en la fiscal auxiliar, Rosa Gutiérrez, otra “piedra” en el camino.

Según la madre de la joven presuntamente engañada, las autoridades de la Comisaría de la Mujer en Boaco tipificaron el delito --de manera provisional-- como estupro agravado, pero el Ministerio Público cambió la tipificación a estupro simple para favorecer a Angulo, y mandaron el caso al juez de Santa Lucía.

¿Eran novios?

Sin embargo, el fiscal departamental, Elmer Reyes, aclaró que él revisó el expediente con “lupa”, y constató que la fiscal Gutiérrez actuó correctamente, porque a pesar de que el acusado es docente, no ejercía ninguna autoridad sobre la muchacha por no ser maestro de ella.

Lo dicho por el fiscal Reyes fue ratificado por la jefa de la Comisaría de la Mujer en Boaco, inspectora Virginia Orozco, quien dijo que el cambio hecho por el Ministerio Público en la tipificación del delito es correcto, porque durante las investigaciones no se comprobó que Angulo ejerciera alguna autoridad sobre la muchacha.

“La joven refiere que el profesor la obligó a sostener relaciones sexuales contra su voluntad, pero las personas a las que entrevistamos dicen que eran novios, porque la miraban a ella pasearse con él en motocicleta”, indicó la inspectora Orozco.

Otro hecho que según la Policía indicaría que víctima y victimario supuestamente eran novios, es la foto que la joven guarda del profesor. ¿Qué mujer va a guardar foto de quien la abusó?, es la pregunta.

Querían forzar acusación

El fiscal departamental de Boaco, Elmer Reyes, dijo que la ex juez primero Distrito Civil de Managua, Yelba Aguilera, quien representa a la parte acusadora, trató de forzar a la Fiscalía para que acusáramos por un delito que no se ha cometido.

“Primero, quería que presentáramos una acusación por estupro agravado y luego por violación agravada, pero le aclaramos a la doctora Aguilera que las investigaciones lo que dieron como resultado fue que hubo un estupro”, remarcó Reyes.

Señaló que la abogada Aguilera pretendió que la Fiscalía presentara como prueba una declaración que ella le tomó a la joven, viéndose obligados a aclararle a la representante de la parte ofendida, que ése no es el procedimiento establecido en el Código Procesal Penal.

EL NUEVO DIARIO buscó la versión del profesor acusado de estupro, pero luego del escándalo fue trasladado a otra comarca de Boaco, y pese a que se le buscó en su casa, su mamá, Liduvina Martínez, dijo no saber nada del problema en que está metido su hijo.

“Él --Eliécer Angulo-- es una persona mayor de edad y yo no me meto en sus asuntos personales”, recalcó la mamá del profesor acusado de estupro.

Cuando se le preguntó si ha escuchado en el pueblo del escándalo que envuelve a su vástago, sin ocultar su molestia Martínez respondió: “Lo mismo que ha oído usted (he oído yo), y realmente no sé nada al respecto”.

Lo que podría ser el último capítulo de esta engorrosa historia comenzará a escribirse el próximo 18 de febrero, fecha para cuando el juez local de Santa Lucía programó la audiencia preliminar del proceso.