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Dos personas fueron ejecutadas violentamente entre la noche del lunes y la madrugada del martes, en San Rafael del Sur y en el barrio Las Torres.

El primer crimen ocurrió ayer en la madrugada, en el sector conocido como “El Granero”, en el corazón del municipio de San Rafael del Sur, lugar en el que Manuel de Jesús Ramírez Zúñiga, de 62 años, se desempeñaba como vigilante de calles.

Las versiones brindadas por los testigos señalan que un grupo de sujetos a bordo de bicicletas interceptaron a Ramírez, y uno de ellos sacó un arma y le realizó cuatro disparos en la espalda, matándolo en el acto.

El subcomisionado José Junez Villalta, segundo jefe del Distrito VII de Policía, señaló que después del crimen realizaron cinco allanamientos, la mayoría en la comunidad El Salto, donde capturaron a 10 sospechosos y ocuparon un rifle calibre 22 que está siendo analizado en el Laboratorio Central de Criminalística.

La viuda, María Auxiliadora Rojas, acusó como responsable del crimen a Danilo Alemán Gómez, alias “Galleta”, quien tenía problemas con Ramírez y con su hijo, a quien había macheteado en dos ocasiones.

“Él (Danilo Alemán) le dijo a Manuel que lo iba a matar, porque una vez que se volcó una camioneta, “Los Chiviriscas” (la familia Gómez) la saquearon. Como mi esposo le contó todo a la Policía, Danilo Alemán cayó preso y por eso lo mató”, explicó Rojas.

Andaba armado

El segundo crimen se dio a eso de las ocho de la noche del lunes, en la entrada del barrio “Las Torres”, cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta interceptaron a Frank Antonio Navarrete Espinoza, de 24 años, y a su acompañante, Marco Antonio Ordóñez, quienes también iban en moto hacia su casa, tras una larga jornada de trabajo en el Mercado Oriental.

Uno de los delincuentes abrió fuego en contra de los jóvenes, pero el que recibió tres plomazos fue Navarrete: uno en el ojo derecho, el segundo le atravesó el abdomen de lado a lado, y el tercero quedó incrustado en su espalda, muriendo inmediatamente.

Para defenderse, Ordóñez sacó un arma y disparó cinco veces contra los delincuentes y presuntamente hirió a uno.

La Policía Nacional del Distrito Cuatro investiga el hecho y mantiene en prisión a Ordóñez por posesión ilegal de armas.

Tratamos de conocer si la víctima tenía enemigos o rencillas, y en qué trabajaba, pero sus familiares se rehusaron a brindar declaraciones y se limitaron a decir que “ellos eran cristianos”.