Lésber Quintero
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Un rivense que tenía 16 años de vivir en Guatemala regresó a su ciudad natal para participar en el sepelio de su progenitor, pero al final también tuvo que ser sepultado en el campo santo rivense, porque en medio de una riña fue víctima de una estocada que le perforó el corazón.

El hecho sangriento ocurrió a las 7:30 de la noche del domingo en el costado oeste de la rotonda de Rivas, cuando la víctima, César Armando Sirias Mendoza, de 42 años, se encontraba con sus familiares en su casa, porque en la mañana habían sepultado a su papá, don César Armando Bonilla Sirias, de 74 años, quien falleció por causa natural en Guatemala.

Según versión de Omar Bonilla, después de darle cristiana sepultura a su papá, se “reconcentraron” en la casa de su hermana Estela Sirias Bonilla, pero en horas de la noche un grupo de jóvenes en estado de ebriedad pasó frente a la casa alterando el orden, lo que originó una trifulca en la que César Armando recibió una estocada letal y aunque fue trasladado al hospital por los bomberos, falleció antes de llegar.

Doble tragedia
La tragedia hizo que el hogar de la familia Sirias Bonilla se volviera a llenar de luto, y hoy en horas de la tarde procederán a darle cristiana sepultura a César Armando, quien en Guatemala se ganaba la vida como conductor de furgones.

El mal momento que vive esta familia continúa, porque en la trifulca también resultó seriamente lesionado con arma blanca, Orlando Pacheco Sirias, de 45 años, quien al intentar ayudar a su hermano César Armando, recibió una estocada que le perforó el hígado y la vesícula, por lo que permanece en estado delicado en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital rivense.

La capitana Luisa Amalia Chavarría, vocera de la Policía de Rivas, informó que el caso lo tipificaron como homicidio. En este momento tienen detenido a un adolescente que es sospechoso de haber propinado la estocada letal, pero las investigaciones continúan.