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Lo que parecía ser una muerte por causas naturales resultó un atroz crimen a martillazos, perpetrado contra el taxista Mario Antonio Leiva, de 60 años, confirmaron las autoridades policiales.

Leiva fue encontrado sin vida la tarde del domingo, en un cuarto de la Colonia Borrel, en el barrio Cristo del Rosario, con abundante sangre sobre la cama donde dormía.

Las autoridades de la II Sección de Policía dijeron que al ser revisado el cadáver en el Instituto de Medicina Legal, descubrieron que tenía dos golpes en la cabeza, que recibió con un objeto contundente.

¿Martillazos?
Por la gravedad de las lesiones encontradas en el cráneo, los detectives que investigan el crimen presumen que la víctima recibió martillazos.

Aunque existe mucho hermetismo en torno a las investigaciones, se supo de manera extraoficial que el probable móvil del crimen del hombre que vivía solo haya sido el robo de un televisor.

Inicialmente, las autoridades detuvieron a dos personas en calidad de sospechosas, pero horas después fueron puestas en libertad, informó una fuente policial.

A los detectives que investigan el crimen les resulta extraño que estando los cuartos de la referida colonia separados sólo por láminas de plywood, los otros vecinos no hayan escuchado ruido alguno.

Hasta el mediodía del lunes, al Instituto de Medicina Legal no se había presentado ningún familiar de Leiva a reclamar su cadáver para darle cristiana sepultura.