José Luis González
  •   LEÓN  |
  •  |
  •  |
  • END

Los tres procesados por el delito de secuestro simple, en perjuicio de Sergio Rubén Mayorga Valladares, de 18 años, admitieron su responsabilidad en los hechos que se les imputan, y renunciaron a su derecho de enfrentar juicio oral y público en el Juzgado Primero de Distrito Penal de Audiencia.

La sentencia fue dada a conocer por el juez Daniel González Valladares, en presencia de los familiares de la víctima, el acusado Teodoro José Ortega Urroz, de 45 años, fue condenado a seis años y diez meses de presidio, en tanto que Lenín José Ortega Mercado, de 23, y Edmundo Danilo Zapata Rojas, de 34 años, recibieron una condena de cuatro años cada uno.

Admitieron su culpa

Durante la audiencia especial programada para el pasado 17 de marzo, a solicitud del Ministerio Público, el judicial González Valladares confirmó la voluntad de las partes, y particularmente la de los acusados, que a viva voz se declararon culpables y de manera personal aceptaron los términos de la sentencia.

El acuerdo entre las partes permitió la disminución de la pena para los tres procesados, que además carecían de antecedentes penales. La Fiscalía se auxilió de las normativas legales establecidas en el artículo 163 del Código Procesal Penal, y el judicial González Valladares ordenó la inscripción de dicho acuerdo en el libro de registro.

En primera instancia, la Fiscalía acusó por el delito de secuestro extorsivo, tomando en consideración las pruebas testificales y periciales de los hechos ocurridos el 25 de febrero, cuando los tres procesados ingresaron a la propiedad del señor Flavio Mayorga, en el barrio San José, en León, hurtaron y al verse descubiertos tomaron como rehén al joven Mayorga Valladares.

La víctima permaneció 32 horas secuestrada y sus verdugos exigían 40 mil dólares por la liberación. Algunos medios de comunicación calificaron el hecho como autosecuestro, ya que los plagiarios tenían relación por razones de trabajo con la familia afectada.

El hecho fue esclarecido después del trabajo intensivo que desarrollaron efectivos de la especialidad de inteligencia de la Policía Nacional. La víctima retornó junto a su familia, sano y salvo.