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Un gran susto se llevaron los policías que estaban de turno la noche del martes, en el comando policial de Tipitapa, cuando fueron avisados de que el reo José María Montoya Espinoza, de 18 años, intentó ahorcarse con su pantalón. Las autoridades policiales se enteraron del intento suicida de Montoya a eso de las nueve de la noche, por lo que lo trasladaron al hospitalito de la localidad.

Montoya, antes de intentar suicidarse escribió varias cartas a sus familiares y a su novia, de quien dice tenía 13 días de estar distanciado.

El joven tipitapeño es acusado de haber estrangulado a su pequeño amigo Walter Fernando Montenegro Rizo, de 13 años.

Montoya asfixió al menor hasta dejarlo desmayado aproximadamente dos horas, en un predio montoso, refiere la acusación del Ministerio Público.

La agresión por la cual Montenegro está preso aconteció el pasado 14 de enero, cerca del kilómetro 24 de la carretera vieja que comunica a Tipitapa con el empalme de San Benito.

Pero fue hasta tres días después que la mamá de la víctima denunció lo sucedido, porque el adolescente tenía temor de delatar a su agresor. El miedo del menor radicaba en que Montoya Espinoza lo amenazó con mandarlo a matar junto a sus padres, según la acusación de la Fiscalía.

Las investigaciones policiales revelaron que el móvil del estrangulamiento que puso en peligro la vida del chavalo de 13 años fue el robo de mil 900 córdobas.

Montenegro portaba esta cantidad de dinero porque su mamá lo mandó a pagar una deuda en una casa comercial y facturas de servicios básicos. Las pesquisas policiales también revelan que Montoya condujo con engaños al afectado hasta el lugar donde casi lo mata porque al encontrarlo le invitó a que lo acompañara a comprar repuestos para su bicicleta.

Un dictamen emitido por el forense Abad Balladares indica que las maniobras de estrangulamiento pusieron en peligro la vida del menor, porque provocaron falta de oxígeno en el cerebro, lo que derivó en que Montenegro ahora sufra de amnesia.