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Un asesinato se produjo el domingo a las 4:45 a.m. en la urbanización Fuentes Martínez, en San Juan de Dios de Desamparados, San José.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fuerza Pública identificaron al fallecido como Israel Tapia Ibarra, de 33 años, quien era originario de Nicaragua, pero residía en Costa Rica desde hace más de 14 años. Este hombre se desempeñaba como carpintero.

Los responsables del crimen también se apoderaron de dinero y celulares, aparte de que escaparon en un carro propiedad de Tapia, que dejaron abandonado cerca del supermercado Palí en Concepción Abajo de Alajuelita (a unos 2 kilómetros de distancia).

Desaparecida
Asimismo, la Policía Judicial confirmó que los sujetos huyeron con una muchacha de apellido González, de 20 años, quien es hermana de la mujer con la que se encontraba el fallecido y estaba cerca de la pareja.

Las autoridades presumen que este caso podría deberse a un problema de celos, suscitado el sábado entre el compañero sentimental de la joven de 20 años, e Israel Tapia.

El domingo en la noche la Policía trataba de localizar a la mujer, quien, se presume, se trasladó hacia la región del Caribe. Los familiares no quisieron dar detalles del caso.

Hechos
Tanto el OIJ como Alejandro Siles, jefe de la Fuerza Pública de Desamparados, coincidieron en informar que los hechos comenzaron a desarrollarse el sábado en horas de la tarde.

Según los datos, Israel Tapia vivía desde hacía un mes en un cuarto que le alquilaba una mujer de apellido González.

La pareja, en compañía de una hermana de la mujer, salió el sábado en la noche. El OIJ dijo que estuvieron en dos bares, uno en barrio México y otro situado cerca de la bomba La Castellana, San José.

En este último, alrededor de las 2:30 a.m. del domingo, al parecer, Tapia conversaba con la muchacha de 20 años en un vehículo cuando llegó el compañero sentimental de esta.

Luego de una discusión los hombres se fueron a los golpes. El pleito ocurrió en la calle y Tapia, según la versión policial, sacó ventaja.

Crimen anunciado
En ese momento, el otro individuo profirió algunas amenazas que fueron escuchadas por las acompañantes de Tapia. Poco después el hombre y las dos mujeres se fueron para el cuarto en San Juan de Dios.

Alejandro Siles dijo que la mayor de las hermanas González les contó que se acostaron y poco tiempo después se despertaron cuando tres individuos –todos armados– y dos con los rostros descubiertos, ya se encontraban en el cuarto. La testigo relató a la Policía que uno de los individuos disparó en una ocasión en la cabeza a Tapia.

Luego los hombres se apoderaron de 200.000 colones en efectivo que tenía el fallecido, de 20.000 propiedad de González, así como de varios celulares. También se llevaron el carro de Tapia, un Hyundai blanco, que luego dejaron abandonado.

Uno de los hechos que las autoridades no tenían claro fue cómo hicieron los sujetos para ingresar al cuarto, porque no rompieron el portón de entrar. Inicialmente se presume que alguien les permitió el acceso.