•   MASAYA  |
  •  |
  •  |
  • END

De cinco machetazos en la cabeza falleció el joven Lázaro de Jesús Ñurinda García, de 27 años, luego de haber salido de una fiesta en la comarca Las Flores, del municipio de Masaya.

Según investigaciones de la Policía de Masaya, Ñurinda andaba en compañía de unos amigos en la fiesta del club de Las Palomas Muertas, pero a eso de las once y media de la noche del domingo, él y sus acompañantes decidieron regresar a sus casas, momento en el que fueron interceptados por un grupo juvenil conocido como los del Centro de Salud, quienes los persiguieron.

Ñurinda cayó al suelo y fue en ese momento que arremetieron en su contra quitándole la vida a filazos. También uno de sus acompañantes resultó con lesiones en uno de los ojos, por lo que fue trasladado a un hospital capitalino donde determinarán si perderá o no el órgano.

No tenía enemigos

El jefe de la secretaría de la Policía de Masaya, subcomisionado Omar García, informó que la víctima era originaria de la comarca El Gancho de la Mona y que uno de sus homicidas ya está detenido.

Agregó que el crimen sucedió por supuestas rencillas que hay entre los grupos juveniles del Gancho de la Mona y los del Centro de Salud.

El padre de Ñurinda, José Alejandro Ñurinda, dijo que él se dio cuenta del crimen a media noche, cuando le avisaron que su hijo estaba muerto, pero no sabe qué fue lo que realmente pasó.

Negó que su hijo haya tenido rencillas con los hechores, porque era un hombre que se dedicaba a trabajar en el campo y no se metía con nadie, lo que fue confirmado por sus vecinos y amigos.

Ñurinda deja en la orfandad a dos niñas, una de siete y la otra de ochos años.

Los familiares piden a la Policía que castiguen a los que cometieron el crimen, de lo contrario ellos harán justicia con sus manos “porque no se trata de un animal (al que mataron) sino que era un ser humano”.