José María Centeno
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NUEVA GUINEA
Cayó el telón de la justicia y no merece menos que asombro conocer que sólo uno de los seis miembros de la familia Candray, que se encontraban detenidos por el asesinato de los esposos Artola Delgadillo, fue declarado culpable, pero no por este cargo, sino por otros hechos relacionados.

Los Artola Delgadillo se involucraron en la vorágine iniciada cuando dos de sus hijos fueron apresados y procesados por abigeato. Los Candray eran algunos de sus acusadores.

En la Comarca Buena Vista, 25 kilómetros al norte de la cabecera municipal de Nueva Guinea, el pasado seis de agosto de 2007 fue asesinado el señor Gilberto Artola, esposo de doña Villa Nueva Delgadillo Obando, quien el 20 de marzo había sido ultimada, cuando viajaba rumbo a Nueva Guinea, a presenciar el juicio contra sus dos hijos, acusados de abigeato, un delito con fuerte incidencia en esta zona.

El asesinato de los esposos, que causó revuelo nacional el pasado año, también trajo a Nueva Guinea, por primera vez y de forma urgente, a la primera comisionada Aminta Granera, directora de la Policía Nacional, quien destituyó a tres policías y realizó cambios en la jefatura de dicha institución en este extenso y fructífero municipio. Seis de los miembros de la familia Candray fueron puestos en prisión como presuntos autores del asesinato del matrimonio y otros hechos, ocurridos en distintas fechas de 2007.

Después de un proceso judicial cargado de elementos, llegó el jurado de conciencia kilométrico que duró más de 40 horas, en el que se escucharon extensos discursos de la defensa y la parte acusadora.

Por todo, menos por los crímenes atroces
La decisión de los miembros del jurado fue declarar no culpables a cinco de los detenidos por el caso Artola Delgadillo, y sólo Casimiro Delgadillo Candray resultó culpable, pero por violación en perjuicio de dos menores, además de robo con intimidación, exposición de personas al peligro, asociación para delinquir por violación de domicilio, menos asesinato.

El martes 29 de enero, desde las ocho de la mañana, dio inicio el jurado en contra de Antonio, Ángel, Felícita, Emilia, todos Candray Espinoza, así como Denis Delgadillo Candray, acusados de terminar con la vida del matrimonio conformado por Villa Nueva Delgadillo Obando y Gilberto Artola. El día de los hechos, autores desconocidos robaron, violaron a una hija y a una nieta del matrimonio asesinado, ambas menores de edad, y luego de cometer tantas atrocidades se dieron a la fuga. Desde ese día, Nueva
Guinea fue la bomba de tiempo en la zona central de Nicaragua, pues hasta aquí llegaron las principales autoridades de la Policía Nacional para buscar culpables, dedicaron todo su tiempo y empeño los organismos de derechos humanos y dos meses después fueron detenidos varios miembros de la familia Candray como los principales sospechosos, sin embargo el jurado, tras una sesión que duró más de 40 horas, sólo encontró culpable a Casimiro Delgadillo Candray, y aún el asesinato de los Artola Delgadillo sigue impune.

Este jurado lo condujo el fiscal Teófilo Rocha para evitar algunas irregularidades, más cuatro abogados adheridos, dos acusaban y dos defendían. La abogada María Isabel Halsall logró que el jurado declarara no culpable a su defendido José Antonio Candray, aduciendo que lo hacía a cambio de nada porque estaba segura de que su cliente no era culpable.

El abogado defensor de la familia Candray Espinoza, Isidro Sevilla Núñez, pedirá una revisión del proceso en vista que el jurado declaró culpable a Casimiro Delgadillo, pero no por el doble asesinato, sino por violación, robo con intimidación, exposición de personas al peligro, asociación para delinquir, y violación de domicilio, la pregunta es, si no mató, tampoco violó, la culpabilidad es contraproducente dijo el abogado Sevilla quien apelará el juicio para declarar a todos libres de pecado y que sigan buscando a los culpables.

Ahora sólo quedó un detenido declarado culpable y espera que el judicial correspondiente le declare la condena la que deberá cumplir en el sistema penitenciario de Chontales. Nos preocupa los resultados de este juicio, pero nosotros pusimos las pruebas pertinentes sobre los acusados al igual que la Fiscalía, pero ahora ya están libres fueron las palabras del Comisionado Mayor Tomás Enrique Bárcena Zapata, Jefe de la delegación de la Policía Nacional en Zelaya central.