•  |
  •  |
  • END

“Yo pido que lo dejen toda la vida en el hospital psiquiátrico, porque si él vuelve a la casa, los pandilleros lo van a matar”, imploró la señora Sofía Membreño a la jueza Cuarto Distrito Penal de Audiencia, Martha Lorena Martínez.

El ruego de esta madre surgió tras 23 años de haber lidiado con la esquizofrenia de su hijo, Erving Francisco Chávez Membreño, quien la mañana del 4 de octubre del año pasado la quiso matar de seis estocadas, cuando ella le preparaba el café para que desayunara.

El “descompensado mental” atacó a su progenitora con un cuchillo clavándoselo cuatro veces por la espalda, una en el rostro y otra en el cuello.

Una vida de tormento

La martirizada madre dijo que los problemas de demencia de su vástago se pusieron de manifiesto a los 12 años, cuando él tomó el palo de un lampazo y la amenazó con matarla si lo castigaba.

La esquizofrenia de Chávez está relacionada con la meningitis que sufrió cuando tenía dos años. “Los médicos me dijeron que él padecería de epilepsia, pero no que sería loco”, agregó la atribulada madre.

Doña Sofía recordó que en innumerables ocasiones su hijo ha sido ingresado en el hospital psiquiátrico, pero después de que lo estabilizan con sedantes, vuelve a la casa, y a los pocos días entra en crisis otra vez.

Dejó estéril a su hermana

Para graficar ante la judicial lo peligroso que es que su hijo vuelva al hogar, doña Sofía Membreño relató que en una ocasión le propinó un puntapiés a una de sus hermanas y la dejó estéril.

“Desde que él le dio un puntapié a su hermana en el vientre, ella se queja de dolor y no volvió a tener hijos”, recalcó la afligida madre.

En otra ocasión tomó un cuchillo y se lo tiró en el rostro a su otra hermana, y al niño de siete años que presenció el ataque contra su abuelita lo quiso matar hundiéndole los dedos en la espalda.

De la esquizofrenia de Erving Chávez ni los hermanos evangélicos se han salvado, porque atacó a pedradas el templo. La molestia de él es que no lo dejaron predicar o presidir el culto.

Aunque la Fiscalía solicitó la prisión preventiva para el acusado, la judicial dispuso que por seguridad, Erving Chávez, debe permanecer en el hospital psiquiátrico, mientras lo examina un forense especialista en salud mental.