Lésber Quintero
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Dos gemelas de quince años salieron de Managua rumbo a San Juan del Sur con el objetivo de ganarse la vida como meseras en un bar llamado “El Flotante”, pero en dicho lugar la Policía Nacional detectó que las menores eran ofrecidas sexualmente a turistas nacionales y extranjeros.

De acuerdo con las averiguaciones policiales, las gemelas llegaron l bar, donde pese a tener quince años, el dueño del establecimiento, José Santos Sánchez, las recibió para que trabajaran “como meseras”, pero lo que hacían era vender su cuerpo y caricias a precios diferenciados y con servicios variados.

Con los clientes connacionales que acudían al bar, las gemelas se acostaban por 150 córdobas, de los cuales 50 eran para Sánchez, por el uso de los cuartos del local.

Para los extranjeros la tarifa se elevaba a 50 dólares y tenían la opción de llevarse a las tiernas gemelas a dormir a otro lugar.

Norteamericano “era viajero frecuente”

Sin embargo, al quedar al descubierto estas actividades ilícitas, el Misterio Público acusó ayer en el juzgado de Audiencias de Rivas, al dueño del establecimiento, para el cual se dictó orden de captura.

También se acusó a Evergard Francisco Peralta Traña, habitante de Bello Horizonte, Managua, y al turista estadounidense Peter Duncan Kolliner, de 62 años, por su supuesta coautoría de explotación sexual, pornografía y acto sexual con adolescentes mediante pago.

Tanto el turista norteamericano como el capitalino fueron presentados ayer ante el juez Diógenes Dávila, quien aceptó la acusación, les decretó la prisión preventiva y les programó audiencia inicial para el dos de junio.

La acusación indica que después de una semana de permanecer en el “prostíbulo” disfrazado de bar, una de las gemelas conoció al acusado Peter Duncan, con el cual sostuvo relaciones sexuales.

Orgía con las mellizas

El norteamericano le pagaba a Sánchez 50 dólares para llevarse a la muchacha de las ocho de la noche a las seis de la mañana, del día siguiente, y por tenerla toda la noche y la madrugada, la supuesta víctima recibía 100 dólares.

Esto sucedió en ocho ocasiones.

La otra hermana gemela que se involucró en el ilícito negocio de explotación sexual, comenzó “su carrera profesional” el 19 de mayo y fue “estrenada” por dos hombres que se acostaron al mismo tiempo con ella a cambio de 300 córdobas, de los cuales 100 fueron a dar manos de Sánchez.

Dos días después se presentó al bar a las seis de la mañana, Peralta Traña y pagó 100 dólares a cada una de las gemelas y otros 100 dólares a Sánchez para que las dejará salir del bar y les permitiera regresar hasta la seis de la tarde para que sostuvieran relaciones sexuales en todo ese lapso de tiempo con Peter Duncan.