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CORINTO, CHINANDEGA

Una centenaria fue salvada de las llamas que devoraron tres casas, a consecuencia de un cortocircuito, en los primeros minutos de ayer lunes.

El incendio arrasó las viviendas de madera, propiedad de las hermanas Guadalupe y Margarita Herrera, y del nieto de la primera, Juan Carlos Herrera, residentes de las Bodegas Delgadillo, una cuadra abajo, en el Barrio Nuevo, de esta ciudad portuaria.

Bomberos corinteños, voluntarios y federados de Chinandega sofocaron el siniestro que devoró enseres domésticos, y de acuerdo a Edwin Alemán, comandante de los Bomberos de Corinto, el fuego fue originado por una descarga de 110 voltios en alambres protegidos con forros de tela que datan desde hace 60 años, y abastecen de energía varios medidores.

“Una chispa provocó el fuego en una de las viviendas, el viento aumentó las llamas en una área de 1248 metros cuadrados. De acuerdo a datos preliminares las pérdidas ascienden a 228 mil córdobas”, expresó Alemán, quien agradeció la colaboración de policías de Chinandega, El Realejo y Corinto, no así de líderes de barrios, a quienes sugirió organizarse para enfrentar este tipo de emergencias.

El jefe bomberil dijo que hay inconvenientes con los hidrantes, por lo que instó a las autoridades correspondientes a resolver esta situación, porque en el puerto de Corinto hay tanques de almacenamiento de combustible, y el peligro es latente.

El fuego devoró también el taxi Toyota, placas CH-483, propiedad de Teresa Brenes de Silva. Juan Carlos Herrera dijo que él salvó a su abuela, Guadalupe, de cien años, aunque lamentó que las llamas destruyeron camas, refrigeradoras, televisores, muebles, entre otros artículos.

“Gracias a Dios estamos vivos. Unión Fenosa debe ayudarnos porque les avisamos desde hace varios meses que los alambres tienen más de cuarenta años, pero no resolvieron el caso, porque su única preocupación es que paguemos al día”, expresó el corinteño. Un poblador sugirió reparar las cañerías de la red de agua salada, proveniente de la autoridad portuaria, para sofocar siniestros.

En la escena del siniestro, este corresponsal fue amenazado de muerte por un sujeto de contextura recia, baja estatura, en represalia por una publicación donde se le vinculaba con un homicidio. Nos comunicamos con la Policía chinandegana, porque el elemento es peligroso y efectivamente está ligado a un crimen, pero extrañamente está libre.