•  |
  •  |
  • END

Con el cuerpo perforado por 13 impactos de bala murió la noche del domingo el ciudadano Ronald Ramírez Ortiz, de 37 años, a la salida de un bar, en Tipitapa.

El crimen, que aconteció a pocos metros del empalme Tipitapa- Masaya, aparentemente se trata de una “venganza”, según el relató del principal testigo.

Como testimonio de la saña con que fue atacado Ramírez, quien tenía una corredurías de seguros, en el pavimento y la pared de una casa frente a donde éste cayó muerto quedaron impregnados coágulos de sangre.

Familiares de Ramírez, quien deja en la orfandad a tres hijos, aseguraron que el cuerpo tiene 13 orificio de bala. En el crimen participaron tres hombres, pero fue uno de ellos quien le disparó con saña contra su víctima.

El testigo presencial del crimen, de quien por razones obvias no revelamos su nombre, dijo que la agresión contra Ramírez comenzó cuando éste salio del bar “El Charrito”.

“Primero salieron dos de los tres hombres que andaban juntos, después la víctima (Ronald Ramírez) y detrás el que disparó”, relató el hombre que presenció el crimen.

Una vez fuera del bar, el hombre que iba detrás de Ramírez le golpeó en la nuca y lo lanzó al suelo, donde los otros dos individuos también le dieron puntapiés.

Cuando el hombre que ahora es el principal testigo del crimen intervino, uno de los agresores le dijo que no se metiera, porque supuestamente Ramírez meses atrás lo amenazó de muerte poniéndole una pistola en la frente.

El hombre, quien también auxilio a Ramírez, confirmó que éste, aturdido por los golpes, se dirigió a su camioneta, de donde sacó una pistola y disparó dos veces contra sus agresores, pero sin acertarles. Fue en ese momento que uno de los enemigos de Ronald Ramírez Ortiz regresó y descargó todos los proyectiles que tenía en su pistola calibre nueve milímetros.

El criminal y sus dos compinches supuestamente son originarios de la Ciudadela San Martín, comunidad ubicada cinco kilómetros al noreste de Tipitapa.