Lizbeth García
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A juicio por viejo homicidio
Por un homicidio que ocurrió el cuatro de febrero de 2006, es decir, hace exactamente dos años, Eduardo José Cuadra Castro, de 22 años, fue remitido a juicio oral y público.

Éste es señalado por la muerte de Francisco José Zeledón, de 28 años, quien pereció por hemorragia masiva por destrucción de órganos internos. Según la acusación, la víctima estaba sentada en la vía pública, cerca de El Ceibo, en San Judas, cuando llegó el acusado con un grupo de sujetos.

La víctima intentó correr, pero supuestamente Cuadra le descargó en la espalda todas las balas (nueve) que andaba en la escopeta “hechiza”; luego habría huido. Durante la audiencia inicial del juicio, el juez Quinto Penal de Audiencias, Julio Arias, no dio lugar al incidente de nulidad que el abogado defensor promovió argumentando que uno de los testigos de cargo, Juan Víctor Sánchez Neyra, no era idóneo para declarar en el juicio programado para el primero de abril, porque está siendo enjuiciado en el Juzgado Quinto Penal de Juicio por otra causa.

Sin embargo, el judicial señaló que tal alegato corresponde a otra etapa del proceso y que el argumento usado para promover el incidente no encaja en ninguna de las seis causales que el Código Procesal Penal establece para promover incidentes. El acusado tendrá que esperar en prisión a que llegue el día del juicio.

Aclaran nombre de violador
Las autoridades aclararon que la persona que fue remitida la semana pasada a juicio oral y público en audiencia privada en el Juzgado Sexto Penal de Audiencias, por supuestamente haber violado a un menor de 14 años en el barrio Monseñor Lezcano, es Wilder Gustavo Gutiérrez, y no Edgard Francisco Largaespada, como involuntariamente se informó por error, por lo que pidieron disculpas.

Los hechos por los que Gutiérrez será enjuiciado en el juzgado que la Oficina de Recepción de Causas designe, ocurrieron el 22 de enero, cuando los familiares del menor le dieron donde dormir al imputado, que ese día estaba tomando licor.

Más noche, el señalado habría dejado la cama que ocupaba, le dijo al menor que regresara a su catre, porque él se quedaría en el sofá, pero horas después aparentemente habría regresado para concretar el delito.

Cárcel para distribuidor
En prisión preventiva se encuentra Christopher David Mayorga, de 35 años, porque el 26 de enero estaba en su casa, en el barrio 380, cuando llegó la Policía y le encontró 33 piedras de cocaína base crack que pesaron 7.6 gramos. El imputado, al ver a los uniformados, aparentemente intentó huir, pero fue atrapado.

En el momento en que estaba forcejeando con un policía, se le cayeron de las manos las piedras envueltas en una bolsa.

También la Policía le ocupó 800 córdobas, tres teléfonos celulares y 336 bolsitas para empaque. La audiencia inicial del juicio será el seis de febrero, en el Juzgado Octavo de Audiencias, donde el acusado fue mandado a la cárcel por tráfico de drogas.

Vigilante no culpable por muerte de quinceañero
Los miembros de un tribunal de jurados, conformado por mujeres en su mayoría, declararon no culpable al vigilante Ronald Orlando Vargas Pavón, de 37 años, por el homicidio de Luis Alfredo Rojas, de 15 años, quien pereció el 30 de junio, tras recibir un disparo de proyectil calibre 38 en el ojo izquierdo.

El vigilante lloró, pidió disculpas a la familia doliente, explicó que el arma se le disparó accidentalmente y que si lo condenaban sus cuatro hijos se iban a quedar sin comer, argumentos que aparentemente calaron en la conciencia de los jurados que sesionaron este lunes, en el Juzgado Cuarto Penal de Juicio.

El dictamen del forense Néstor Membreño señala que la víctima falleció por destrucción de la masa encefálica, hemorragia y edema cerebral.

La acusación establece que la víctima estaba peleando con otro joven por una extranjera, en el Injude, donde se realizaba una actividad deportiva organizada por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de la Niñez, por lo que hasta la procuradora Norma Moreno llegó a declarar al juicio.

El vigilante intervino en el pleito de los jovencitos, momento en que supuestamente la víctima sacó un cuchillo de 30 centímetros de largo, por lo que el señalado, sin realizar disparos de prevención, disparó en la cara al menor. Valga decir que ni el arma blanca ni la pistola fueron presentadas durante la vista oral y pública.