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SAN CARLOS, RÍO SAN JUAN

La población de San Carlos se encuentra una vez más conmocionada, ante otra desgracia ocurrida con un niño de ocho años que pereció ahogado en las aguas que circundan el muelle municipal, precisamente frente a las instalaciones de Migración, que están en proceso de construcción.

A eso de las siete de la mañana del pasado domingo, doña Lidia del Socorro Amador Duarte, habitante del barrio Bello Amanecer, de la ciudad de San Carlos, en el departamento de Río San Juan, mandó a su hijo, Derwin Antonio Amador Hernández, a dejar una ropa lavada a una ciudadana que vive frente a la Clínica San Lucas.

Según doña Lidia, el niño cumplió con el mandado, pero ella cree que otros chavalos insistieron para que Derwin se fuera a bañar en el río, por el sector del muelle de la municipalidad.

La madre del menor dice que ese domingo, como a eso de las nueve y media de la mañana, llegaron a avisarle que su hijo se había ahogado cuando se bañaba con otros dos menores. La adolorida mujer permaneció a orillas del río, en espera que oficiales del Ejército Nacional, la Policía y Bomberos dieran con el paradero del chavalo.

El domingo, la búsqueda fue infructuosa y fue a eso de las diez de la mañana del lunes que el cuerpo del menor fue visto flotando y fue rescatado cerca del lugar donde pereció.

La mujer, que dijo haber procreado 11 hijos, compungida por el dolor lamentó la pérdida del pequeño que el lunes estaría ingresando al cuarto grado de primaria, en la Escuela “Rafaela Herrera”, de San Carlos. En medio de su extrema pobreza la encontramos cuando buscaba quien preparara al niño para el velorio y darle cristiana sepultura.


Piden restricción
Luis Sevilla Maltez, quien trabajó como inspector de la municipalidad, dijo que además del descuido de los padres de familia con los menores, es necesario que las autoridades restrinjan esa área porque son innumerables los muertos en el sector del muelle.

Según Sevilla en las inmediaciones del río hay escombros, los que provocan que cuando se lanzan al agua los bañistas, ocurran las desgracias, “miembros de la Policía y del Ejército ven a los niños y hasta escolares bañándose, y no les dicen nada y después vienen las desgracias”, advirtió el ciudadano sancarleño.