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Tras nueve horas de excavación, los bomberos lograron recuperar la osamenta de Johanna Tercero Díaz, de 35 años, quien fue reportada como desaparecida desde el mes de enero de 2009, pero fue hasta ayer que gracias a la ayuda de su hijo, se comprobó que había sido asesinada por su cónyuge y enterrada en la letrina de su vivienda.

Según el hijo de la infortunada, Ismael Aguirre Tercero, de 16 años, el 5 de enero de 2009, su padre, quien también se llama Ismael Aguirre, mandó a su hermana mayor al mercado, y a él le dijo que fuera a visitar a sus abuelos para quedarse a solas con su esposa en su casa, ubicada en el barrio La Primavera.

“Cuando regresé, la puerta de la casa estaba cerrada, toqué y toqué y él no me quería abrir. Me quedé un rato sentado afuera de la casa y cuando me abrió, miré que estaba lavando la tijera que estaba llena de sangre. Después echó bastante tierra en la letrina, le pregunté por mi mamá y me dijo que se había ido”, afirmó en medio del llanto el joven.

La duda invadió al muchacho que preguntó a sus vecinos si habían visto salir a su madre y todos respondieron que no. Al enfrentar a su padre, éste supuestamente lo amenazó y se lo llevó a la casa de sus familiares en San Gregorio, Diriamba, para evitar que el menor tuviese contacto con la familia materna.

Secuestrado y acallado

“Él dejó a mi hermana menor en la casa (de La Primavera) y en todo este tiempo a mí no me permitió salir (de la casa de Diriamba), hasta que el martes me escapé y le explique a mi tía mis sospechas, pero fue hasta el jueves que me acompañó al distrito policial a poner la denuncia”, añadió Aguirre.

Las autoridades se trasladaron hasta la comunidad de San Gregorio, donde capturaron a Ismael Aguirre, de 40 años.

María Díaz indicó que su hija, Johanna Tercero, discutía constantemente con su marido, porque a éste no le gustaba el trabajo de mesera que ella desempeñaba, porque tenía hora de entrada, pero no de salida.

Culpan a Aguirre de otra muerte

Por otra parte, Merling Tercero Díaz señaló que su hermana tenía tres hijos, pero solo el joven de 16 años era hijo de Ismael Aguirre, por lo que éste no quería a los otros muchachos, especialmente a Eduardo Tercero, quien desa-pareció el 27 de abril de 2008 y misteriosamente una semana después, apareció muerto en medio de la carretera.

“Nunca creímos que era él. Estaba desfigurado, porque durante la noche varios carros le habían pasado encima, lo reconocimos tres meses después, cuando la Johanna (Tercero) fue al Instituto de Medicina Legal y vio su foto, pero ya era tarde: había sido enterrado en una fosa común. Ahora creo que el marido de mi hermana pudo haberlo matado y tirado en la carretera”, aseguró Merling Tercero Díaz.

A la vivienda donde fue asesinada Johanna Tercero se presentaron miembros de la Dirección General de Bomberos, forenses del Instituto de Medicina Legal y agentes policiales del Distrito Seis.

Serán los médicos forenses quienes determinen cómo falleció Tercero, quien se convirtió en una víctima más de un marido celoso.