• |
  • |
  • END

En sentencias separadas, la jueza Décimo Distrito Penal de Juicio de Managua, Ana Justina Molina, condenó a cuatro hombres y a una mujer que almacenaban miles de tabletas de la droga conocida como anfetamina.

Entre los sentenciados están dos estudiantes universitarios, un hombre que simulaba ser médico y tenía una farmacia en Ciudad Sandino, además de una mujer y su yerno.

Silvio José Pérez Obando, quien confesó la autoría de los delitos de almacenamiento de estupefacientes y portación ilegal de armas, fue condenado a ocho años de prisión por el primer delito y a seis meses más por el segundo.

Pérez asumió de manera voluntaria haber almacenado 166 mil 831 tabletas de anfetamina que hace un año le encontró la Policía en la casa de su suegra, Martha Ileana Orozco Padilla, en un barrio del Distrito Seis de la capital.

Orozco fue condenada a ocho años de prisión y 500 días multas equivalentes al salario mínimo del sector industrial, dinero que deberá depositar en una institución bancaria a nombre del Sistema Penitenciario Nacional, SPN.

A Pérez y a Obando, la Policía les incautó 7 mil 885 dólares que fueron decomisados por orden judicial y depositados en una cuenta de la Corte Suprema de Justicia, CSJ.

Los tres de Ciudad Sandino

En otra sentencia, Molina sancionó con 10 años de prisión a Mario Alberto Obregón Luna, quien se hacía pasar como médico dueño de una farmacia, sitio donde la Policía encontró hace más de un año, 29 mil 900 tabletas de la anfetamina que dieron un peso de 17 mil 263 gramos.

Por el mismo hecho la jueza Molina le impuso la pena mínima de cinco años de encierro a los estudiantes universitarios Jeffrey Antonio Aguirre Arosteguí y Carlos Alberto Mendoza Cerrato.

La judicial razonó en su sentencia que le impuso la menor de las sanciones a Aguirre y a Mendoza por tratarse de jóvenes menores de 24 años, “quienes por falta de consejo de sus padres o por influencia de terceros, cometieron un error”.