•  |
  •  |
  • END

Buscando la forma de dejar el vicio del licor, Juan Antonio López, de 35 años, murió por sumersión, en el río de San Juan la Plywood, en Tipitapa.

Doña Rafaela López manifestó que su hijo decidió dejar de tomar guaro, por lo que le pidió a un pastor de apellido Downs, que se lo llevara a trabajar.

“Mi hijo se fue el martes, ya no quería seguir bebiendo y como el pastor tiene una tierra en El Timal, se los llevó a él y a otro amigo, pero me dijeron que le agarró desesperación, y dejó la finca la mañana del miércoles, y como él no conocía y era corto de vista, seguro se cayó”, comentó doña Rafaela.

Supone que la falta de alcohol lo enfermó, porque los otros trabajadores de la finca le contaron que Juan Antonio López empezó a decir que su mamá lo llamaba por teléfono y que quería irse adonde ella.

“Dicen que agarró su mochilita con sus cositas y se fue. Él no conocía el lugar, por lo que desde que el pastor me dijo, comenzamos a buscarlo e incluso le dije a mi hija que vive en Tipitapa, que estuviera pendiente, pero fue hasta el jueves que se enteraron de su muerte por medio de las noticias”, aseguró doña Rafaela.

Dixon Castillo, su mamá Rosa Castillo y su padrastro José Ramírez, fueron quienes encontraron el cuerpo de Juan Antonio López flotando en el río y dieron aviso a la Policía de la Octava Delegación.

El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde le practicaron la autopsia.

A Juan López le sobrevive una hija de 14 años. Él habitaba en el barrio La Primavera, de La Danto, once cuadras al norte, una al oeste, y dos al norte, donde se realizó su vela.