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En 2005, Fabio Martín Caballero mató a puñaladas a su mujer, Ada Nerea Pastrán Cabrera, convirtiéndose así en uno de los más buscados del municipio de Ciudad Sandino, donde se le conoce como el mote o alias de “El Renco”, dado el impedimento físico que presenta en una de sus piernas.

Caballero forma parte del archivo policial donde está registrada “la fauna criminal” más “selecta” del Distrito Policial número Uno.

La Policía dividió Managua en ocho distritos de cara al trabajo operativo, pero a su vez, cada una de las delegaciones policiales distribuyó los barrios en sectores para controlar y fichar, por nombres, apellidos, edad y alias, a los más connotados delincuentes
Los apodos de los delincuentes surgen por muchas razones. Según los agentes policiales, algunos nacen de detalles particulares que el criminal tiene en el cuerpo, del objeto que prefieren robar, de que se parece o tiene características similares a algún animal o simplemente son el resultado del argot del mundo en el que se desenvuelven.

Entre los más singulares están “Palito”, “Moncho Meneito”, “Carne Asada”, “Gorgojo”, “Tuerto”, “Pichámela Bien”, “Caballo”, “Tubería”, “Rixi”, “Chintano”, “Jetón”, “Pokemon”, “Pelo de Paloma”, “Chicha de Perra”, “Manito”, “Patita”, “Cachimba”, “Mata Siete”, “Mario Culito”, “Caballo Cholenco”, “Boca de Cauce”, “Ernesto Tapa de Yegua” y “Culo de Garrobo”.

Los jefes policiales de los diferentes distritos aseguran que día a día tienen que ampliar sus archivos, porque diario aparecen nuevos delincuentes con sus alias, algunos de los cuales ni siquiera han cumplido la mayoría de edad.

No hay datos concretos sobre la cantidad de delincuentes “connotados” que tienen fichados en cada uno de los ocho distritos de la capital, pero son miles, porque aunque el delincuente esté preso o cumpliendo condena, forma parte del archivo que se alimenta a diario con las fotos y datos de los que “caen”.

En algunos distritos policiales, los transgresores están registrados en un archivo fotográfico digitalizado y computarizado. En otras unidades, a falta de suficientes computadoras, los nombres y motes de los delincuentes están en libros de actas.

Archivo de Tipitapa en “pañales”
No hay fecha de fundación de los archivos en cada una de las estaciones policiales, porque surgieron espontáneamente, por la necesidad de registro.

La suboficial mayor Johanna Jiménez, jefa de Información y Análisis del Distrito Ocho de Policía (Tipitapa), indicó que en esa unidad no hay un archivo general, sino un miniarchivo que los investigadores crearon.

“Nosotros utilizamos libros, aunque con la computadora es más fácil (registrarlos), pero como aquí las trajeron hasta en 2006, y con el trabajo que tenemos, no íbamos a poder pasar todos los datos que teníamos en los libros, así que preferimos quedarnos con ellos, sólo los buscamos por año, número de denuncia y ahí encontramos al autor y denunciante del hecho”, señaló Jiménez.

Agregó que el área de control de detenidos, donde se registran los nombres y apodos de los arrestados, pasa la información a secretaría para archivarla en el libro.

Si el sospechoso sale libre o es declarado no culpable, su nombre y alias queda en el libro, “porque es material escrito”.

Señaló que los barrios de donde más delincuentes “salen” para registrar, son el “Oronte Centeno”, San Sebastián y “Yuri Ordóñez”.

Distrito II de la PN digitalizado
Uno de los problemas que tiene este Distrito Policial es que no cuentan con cámaras para fotografiar a los transgresores, de forma tal que su identificación sólo es posible gracias a sus apodos y al reconocimiento que pueda hacer la víctima o el oficial que levantó la denuncia.

Los barrios Santa Ana y La Chureca son focos de delincuencia, expendios de drogas y prostitución.

Para mantener “controlados” a los delincuentes de esa zona, la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Dos de la Policía cuenta con un archivo muy completo.

Los oficiales comentan que anualmente ingresan al sistema unos 200 nombres de asaltantes con su dirección exacta, sus alias o motes, y las edades.

Entre los apodos que más “suenan” en esta delegación, por la frecuencia en la que se ven envueltos en problemas, figuran “Culo de León”, quien supuestamente se dedica a hacer robos con intimidación, con violencia y con fuerza en los barrios Santa Ana y Los Martínez.

Otros sujetos que constituyen el “dolor de cabeza” de las autoridades son: “Boca Negra”, “Toño Tropigás”, quien arrasa con los tanques de gas butano de las casas; “Paya Negra”, “El Gato”, “El Zancudo” y “Pipoca”, hábiles para el robo y hasta para el secuestro, como es el caso del último de esta lista.

Una fuente policial de la Estación Dos de Policía indicó que “cada vez que cae preso un reincidente, se le toma una nueva fotografía, porque acostumbran cortarse el cabello o hacerse nuevos tatuajes o cambiarse el mote, para evitar ser identificados”.

El archivo del Distrito II de la Policía cuenta con los nombres de más de un mil 500 delincuentes, algunos de los cuales ya murieron o están detenidos, pero las autoridades explicaron que no los eliminan del registro porque sirven de referencia para futuras denuncias en las que los puedan mencionar.

Delincuentes bien ubicados en C. Sandino
Ciudad Sandino está dividida en 13 zonas policiales, por lo que varios de los apodos de los delincuentes se repiten, pero el subcomisionado Carlos Espinoza, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Policial Uno, indicó que “los reconocen por la zona en la que operan y la estrategia que utilizan para robarle a las personas. El apodo que más se repite aquí es ‘Chuky’, pero el más peligroso de todos los chukis es el de Nueva Vida”.

La delegación Uno de Policía cuenta con un archivo en libros conocido como “MiniSaip” (Sistema Automatizado de la Investigación Policial), que sirve solamente para ingresar algunas denuncias y es inferior al “SAIP” del Distrito II, un sistema más completo porque es computarizado.

Pero también el Distrito Uno de la Policía tiene un archivo fotográfico que guardan en una carpeta del disco duro de una computadora, que no está muy actualizado. Antes lo que tenían era un álbum fotográfico físico.

Espinoza asegura que “aunque el delincuente esté pelón, más flaco o gordo, siempre es reconocido en el distrito”.

“El control de los delincuentes que llevamos aquí se hace en base a las órdenes de detención y de libertad. Alguien que viene capturado por una falta no entra al archivo, si es robo, sí ingresa. Si luego el fichado es declarado inocente, sigue en el archivo, porque para nosotros siempre es un malhechor pasivo o activo”, declaró Espinoza.

El subcomisionado señaló que los únicos delincuentes que salen del archivo son aquellos que han muerto, porque el mismo Código Penal establece que el deceso se considera eximente de responsabilidad. “Lo que hacemos en esos casos, es reportar al juez que esa persona ya no existe”, comentó.

Los más conocidos delincuentes en este Distrito Uno de Policía son “Lágrima”, “Perro Azul”, “Gato Trol”, que es el más violento de la banda de “Los Trol”; “Moncho Pega”, “Popoyo”, que se rasura cada vez y cuando para que no lo reconozcan y no caer preso; “Chureca”, “Chuky” y “Fabio Rubio”, un supuesto connotado expendedor.

Cada generación tiene su mote
Para los agentes policiales del Distrito Cuatro de Policía, su unidad es “un punto y aparte del resto”, porque a pesar de que el territorio que cubren es pequeño, tienen los barrios más peligrosos y violentos de Managua.

El subcomisionado José Gutiérrez, jefe de la dirección de detectives de este distrito policial, reveló que hay delincuentes connotados como “La Vaca” y “La Vaquita”, cuya herencia delictiva pasa de una generación a otra, por lo que hay que mantenerlos fichados, aunque estén presos.

Dichos “personajes” poseen un largo historial delictivo que va desde el robo en todas sus modalidades hasta el asesinato o pasadas de cuentas. Otro delincuente que siempre está vivo en los archivos es “El Muerto”, quien a sus 29 años tiene un amplio historial de condenas y liberaciones.

“Aquí catalogamos a los delincuentes por el barrio. Ya sabemos que en el “Jorge Dimitrov”, “Enrique Smith”, “Francisco Meza”, ”Rubén Darío”, “19 de Julio,” Las Torres, “Pedro Joaquín Chamorro”, “Domitila Lugo” y Quinta Nina, se producen las muertes más violentas, mientras que en Bello Horizonte lo que abunda son los ladrones que circulan en motos y carros”, finalizó Gutiérrez
Uno de los barrios “más rojos” es el “Jorge Dimitrov”, por la eterna lucha que existe entre las pandillas conocidas como “Los Galanes” ---compuesta por una familia cuyo principal representante es Wilber Galán, alias “La Zorra”-- y “Los Puenteros”.