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ESTELÍ
Delincuentes cobardes y desalmados por poco le quitan la vida a una obrera del tabaco, cuando la dama se dirigía a pie hacia su trabajo, donde hace jornadas nocturnas.

La joven decidió irse a pie, porque sólo llevaba diez córdobas para regresar a su casa al siguiente día, pero entre el histórico puente de hierro y las instalaciones de la Escuela Normal de Estelí, donde varias luminarias están quebradas, fue asaltada.

El hecho ocurrió a eso de la una de la madrugada, cuando los tipos la interceptaron. Aparentemente, la dama opuso resistencia y fue en ese momento que uno de los antisociales le asestó una puñalada en el abdomen.

Sintiéndose insatisfechos porque ella sólo portaba 10 córdobas, también los cobardes la despojaron de un bolso donde la afectada llevaba unos paquetes de galletas y jugos para merendar.

Viva, pero traumatizada
El señor Víctor Manuel Valenzuela dijo que tras el suceso su hija está afectada psicológicamente y tiene problemas para conciliar el sueño, porque le parece que la van a llegar a matar a su casa.

Decenas de compañeros de trabajo de la dama, que pidieron no revelar sus nombres, dijeron que ésta no es la primera vez que los asaltan y parte de la culpa la atribuyeron a la intransigencia de la empresa Gas Natural, que no ha mandado a reparar las luminarias.

Señalaron que la Policía tiene su cuota de responsabilidad, porque a pesar de que saben que la zona es peligrosa y por ahí circulan a pie en horas de la noche obreros de la industria tabacalera, no llegan a patrullar ni se interesan por detener a los delincuentes del lugar, dijeron.

Precisamente cerca del sector donde lesionaron y asaltaron a la muchacha, hace algunos meses, elementos delincuenciales cometieron dos robos con intimidación en contra de cambistas que viven en el barrio “Arlen Siu”, una zona con alta incidencia de delitos y narcoactividad.

No hay seguridad laboral ni personal
Otro grupo de obreros de la empresa tabacalera también culparon del hecho a los dueños de la misma, porque a pesar de que ellos ya han solicitado que pongan a funcionar un autobús para que los trasladen de sus casas a la fábrica, y viceversa, esto ha sido como “predicar en el desierto”, dijeron.

“Hasta les hemos propuesto que nosotros vamos a aportar el cincuenta por ciento de los gastos y que lo descuenten al final del mes de nuestro salario, pero poco les importa nuestras vidas, sólo quieren chuparnos como vampiros y explotarnos en largas jornadas, sin darnos condiciones de seguridad laboral e higiene ocupacional”, detallaron.

Por otra parte, criticaron la actitud negligente y a veces hasta “sospechosa” de algunos inspectores del trabajo, quienes cuando llegan a la empresa, solo se reúnen con la patronal, sin consultar a los trabajadores de lo que sucede en la misma.