•   Al Día Y Diario Extra COSTA RICA  |
  •  |
  •  |
  • END

Un nicaragüense sospechoso del delito de femicidio en perjuicio de Blanca Amalia Marenco Hidalgo, pasará seis meses en prisión preventiva, según el Juzgado Penal de Turno Extraordinario del Segundo Circuito Judicial de San José.

La mujer, de 38 años, fue asesinada el martes en la madrugada tras recibir tres puñaladas en el cuello, en una habitación que alquilaba junto con el encartado, en Dulce Nombre de Coronado.

Al parecer fue el mismo sospechoso quien alertó al Servicio de Emergencia 911 de lo ocurrido y hasta de la dirección del lugar de los hechos.

Aparentemente el ser rechazado por la que consideraba su único amor, fue una de las causas que llevaron a Víctor Manuel Flores a acabar con la vida de Blanca Amalia Marenco Hidalgo. Cuando los oficiales detuvieron al pinolero sólo decía que actuó a causa de los celos.

Violencia anunciada

“La maté por amor”, fueron las palabras del sospechoso al momento de su arresto. El nicaragüense iba caminando por la acera y cargaba un bolso, su aspecto era de-sorientado, como arrepentido del crimen.

“Blanquita”, como le decían sus familiares, tenía una herida mortal en el cuello, otras puñaladas en el brazo, el pecho y varios golpes, así lo declaró el policía Max Apu.

“Al llegar la víctima estaba boca abajo, toda ensangrentada. Hace unos días habíamos recibido llamadas de violencia de esa vivienda, pero al llegar nadie estaba en la casa”, comentó Apu.

Los familiares de la víctima indicaron que ella no mantenía ningún tipo de relación con el hombre, únicamente era amistad, y no descartan que él estuviera enamorado de “Blanquita”.

Se enamoró perdidamente

Sin embargo, versiones extraoficiales aseguran que Flores desde el primer momento que la vio, se enamoró perdidamente de ella, siempre la piropeaba y le hacía saber que era muy especial.

No obstante, ella siempre le pidió que la viera con ojos de amistad, pero él no logró comprender el rechazo y por eso decidió que si no era de él, tampoco sería de nadie.

Las autoridades investigan cómo fue que Marenco llegó hasta el cuarto del sospechoso, el que alquilaba desde hace poco más de un mes.

Una hermana de la fallecida comentó que es muy extraño que desaparecieran los 350 mil colones que tenía Marenco. Del mismo modo dijo que el último mensaje que recibieron de Blanca fue el lunes a las 8 p.m., que decía que ya iban para la casa.

Lo perdonan, pero…

“En las pocas ocasiones que fui a la casa de mi mamá y de mi hermana, el hombre nunca me volvió a ver, sólo lo veía cuando pasaba, pero no imaginé que nos hiciera esto a mi familia... ¿Si Dios perdonó, quién soy yo para guardar rencor? Sólo quiero justicia por su acto”, detalló un hermano de la víctima.

Un vecino identificado como Steven Jiménez dijo que ellos eran muy tranquilos y sólo vio que el nicaragüense realizaba unos trabajos de construcción.

“La señora junto al que supuestamente la mató salían todos los días a entregar papeles para bajar de peso, parecían muy tranquilos pero nunca nos hablamos”, declaró Jiménez.