•  |
  •  |
  • END

Palmados e incomunicados
Yelba Tablada / SANTO TOMÁS, CHONTALES
Más de 35 mil córdobas en efectivo y modernos teléfonos celulares es el botín que se llevaron cuatro sujetos desconocidos de un camión distribuidor de pollos, cuyos pasajeros fueron interceptados en el kilómetro 176, comarca Tierra Blanca, sector La Lodosa, jurisdicción de Santo Tomás. Según Luis Rubén Zeledón Lacayo, de 29 años, agente vendedor de la empresa Monisa, al pasar por el lugar antes mencionado, aparecieron sobre la carretera los delincuentes que portaban una escopeta y una pata de chancho que utilizaron para intimidar a Rommel Danilo Bravo Leiva, de 24 años, conductor del camión Isuzu, blanco con amarrillo, placa RJ 2551, el que tuvo que detenerse. Los armados obligaron a sus víctimas a acostarse boca abajo y les ordenaron que entregaran todo el dinero de las ventas del día que ascendían a 26 mil córdobas. Después despojaron a los tres ocupantes del camión de modernos teléfonos celulares y huyeron, pero advirtieron a sus víctimas que no se les ocurriera denunciarlos en la estación policial de Santo Tomás, “porque en la próxima les podía ir muy mal”. Pese a la amenaza, hubo denuncia, pero aún no hay capturados.

Incautan madera ilegal
Leoncio Vanegas / OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
Augusto Jesús Pérez Zúñiga, de 40 años, y Nelson José Espinoza Meneses, de 21, están en problemas, porque no lograron explicar a la Policía de dónde provenían los 390 pies de madera aserrada, de pino, que traían de Dipilto en una camioneta roja, placa NS 0992. Según el subcomisionado Pablo Ardón, las personas antes mencionadas intentaron burlar un retén creyendo que a las 04 de la madrugada del viernes último, los uniformados estarían dormidos. El delito que les achacan a los madereros es transportación y comercialización ilegal de madera.

Conflicto por El Diamante
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
Sin ninguna orden judicial, oficiales del orden público de la Policía de Chontales les dieron protección a Daniel Ángel Urbina y a sus esquiroles para que desalojaran de su humilde vivienda a la joven señora Nimia Martínez Amador, a quien su padre heredó la propiedad de media manzana antes de morir. La desalojada acusó a su tío, Urbina, de apoderarse del ganado que les dejó su padre y ahora con escrituras falsas le quitó la media manzana donde ella construyó su casita de adobe para vivir con su familia, a pesar que en 1996 la juez civil de Juigalpa emitió un fallo a favor de los herederos. Este conflicto se registró en los alrededores de San Francisco de Cuapa, donde fue derribada la casa de Martínez, a quien le lanzaron sus pertenencias a la calle.

Urbina argumenta que el único heredero de los bienes de su señora madre es él, y que supuestamente a su hermano, el padre de sus sobrinas, no le quedó ni una pulgada de tierra. La desesperada mujer junto a su abogado presentó un escrito al jefe de la Policía de Chontales, comisionado mayor Xavier Carrillo Suárez, donde le explica que la propiedad El Diamante no le pertenece al señor Urbina y que por ende, actuaron contra una resolución judicial, pero es la fecha y no reciben respuesta positiva de la institución del orden público.

Oraba mientras rateros le saqueaban la casa
Jeaneth Oporta / NUEVA GUINEA
Julio Martínez y su esposa Maritza Duarte decidieron irse a la iglesia Santidad de Jehová, que está en la zona tres del casco urbano de la ciudad, sin saber que los ladrones los estaban vigilando. Según la denuncia que interpuso el comerciante, dejó el bolso de la mercadería al cuidado de su único hijo, Alexandre Martínez, de 9 años, quien después de que sus padres se fueron, decidió ir donde unos familiares y dejó la casa sola por media hora. Al regresar, el niño observó a varios sujetos dentro de la vivienda, gritó y asustó a los ladrones, quienes dejaron tirado el bolso caqui donde Julio Martínez guardaba sus bisuterías, pero ya estaba vacío. Las pérdidas ascienden a más de 8 mil córdobas, porque según la denuncia, se llevaron relojes de todas las marcas, navajas y cuchillos, entre otros. Según el subcomisionado Miguel Dávila, la Policía investiga este hurto.