• SAN RAFAEL DEL SUR |
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Doble tragedia es la que vive la familia Porras, porque perdieron a dos de sus miembros el domingo último, mientras disfrutaban de un paseo familiar en las Costas del Pacífico de Nicaragua.

Deglis Antonio Porras Lorío, de 35 años, y su hijo Diego Alberto Porras Sequeira, de 16 años, son las dos víctimas de un potente rayo que cayó dentro del agua cuando se bañaban en el mar, en un hotel de playa.

Don Alberto Porras, padre y abuelo de las víctimas respectivamente, explicó que cinco miembros de la familia decidieron entrar al agua al mediodía, el cielo estaba oscuro y de repente comenzó a llover, pero siguieron retozando en el agua.

“Nos bañamos como una hora, a las 2:05 les dije que era hora de almorzar, que nos saliéramos, le tomé la mano a mi esposa y ella me dijo que le lavara las chinelas. Cuando estoy agachado, escucho el enorme rayo que cae detrás de mí, porque estoy de espaldas al mar, busco y no miro a mi hijo y nieto, y es que comienza esta tragedia”, dijo entre sollozos don Alberto Porras.

Aseguró que en ese momento un salva vidas del centro turístico donde estaban pasando el día, le dijo que el rayó cayó dentro del agua.”Mis familiares fueron tumbados, sólo se pudo recuperar el cuerpo de mi hijo”, apuntó.

Búsqueda aérea

La búsqueda del cuerpo de Diego Porras Sequeira comenzó desde las seis de la mañana de ayer, con ayuda de pescadores de Masachapa, los que buscaron hasta llegar a la bocana de Quizalá, donde según los lugareños es donde el mar “arroja” a los que perecieron dentro del agua, por la trayectoria de la corriente.

A Carmen Sequeira, esposa y madre de las víctimas, en su centro de trabajo le facilitaron un helicóptero, el que ayer sobrevoló las costas tratando de ubicar el cadáver del joven de 16 años, pero hasta el cierre de ésta edición aún no lo habían localizado.

Don Alberto Porras dijo que su hijo era el segundo de cinco que procreó con su esposa, era economista y estaba próximo a defender su tesis de abogado, pero ya laboraba con su prima en un pequeño bufete jurídico.

Diego Porras Sequeira cursaba quinto año de Secundaria en el Colegio Calazanz y pretendía estudiar ingeniería en sistemas cuando se bachillerara.

La familia pretende velar los dos cuerpos juntos, por lo que se preparó el de Porras Lorío para cinco días, mientras encuentran el de su hijo y arriban sus familiares del extranjero. Posiblemente el servicio se realice en el auditorio de la Iglesia San Miguel.

Padre e hijo recientemente se habían mudado, pero vivieron mucho tiempo en casa de su padre y abuelo, en la Colonia Morazán.