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La crecida inesperada de la corriente del Río Chirimoyo, ubicado en la comunidad de Las Banderas, en el municipio de Tipitapa, cobró la vida del menor Jason Zapata Díaz, de 13 años, quien estaba sentado en una piedra mientras su madre lavaba ropa.

En esa comunidad las lluvias no han cesado y aunque Gloria Díaz le advirtió a su nuera que mejor siguiera con el quehacer doméstico y no fuese al río, se confió porque observó que el cielo estaba nublado, pero no caía ni una sola gota de agua.

Según Díaz, el menor estaba sentado en una piedra a orillas del Chirimoyo, cuando la corriente creció y lo arrastró sin que su progenitora pudiese hacer nada para salvarlo.

“Le dije a su mamá (del menor) que se fuera más temprano, pero no me hizo caso. Mi pobre muchachito, me abrazó y me dijo “adiós abuela”, sin saber que ya no lo iba a ver más”, afirmó Díaz.

Pobladores del lugar buscaban ayer el cuerpo del menor y pidieron la ayuda de los bomberos, porque la corriente del río termina en las aguas del lago Xolotlán, y en la zona no ha parado de llover. Éste es el segundo deceso que se reporta por la misma causa en la zona.

El Río Chirimoyo está ubicado en el kilómetro 52 de la carretera hacia El Rama, un kilómetro después del sitio donde la mañana del martes se ahogó un pescador que quiso desafiar la fuerte corriente de la represa Las Canoas.