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Agentes policiales del Distrito Dos investigan si hubo o no mano criminal en la muerte de Diógenes Javier Contreras López, de 43 años, quien fue encontrado flotando en las cercanías del Puerto Salvador Allende en completo estado de descomposición, mientras que en El Dorado un septuagenario aprovechó la fuerte corriente de un cauce para quitarse la vida.

Contreras estaba desaparecido desde el pasado nueve de agosto, cuando salió de su casa ubicada en el barrio “Jonathan González”, sin importarle el torrencial aguacero que estaba cayendo.

Lesbia Contreras señaló que su hermano sufría una crisis nerviosa, porque no podía pasar mucho tiempo sin ingerir licor. “Tenía tres meses de no tomar, luego no lo pudo evitar y pasó diez días que no paraba de beber, después recapacitó y tenía tres días de no tomar cuando se fue, pero él alucinaba”, dijo.

Los parientes de Diógenes Contreras no cesaron de buscarlo y el pasado domingo fueron a los alrededores de El Malecón, sin imaginarse que sería ahí donde saldría su cuerpo a flote tres días después.

Por su parte las autoridades investigan el caso, porque aunque el médico forense reveló que el cuerpo no tenía signos de violencia, fue encontrado envuelto parcialmente con un plástico, por lo que quieren corroborar si no se trata de un crimen o si simplemente la corriente lo arrastró.

Por otro lado, las esperanzas que tenía la familia del anciano José García Méndez, de 75 años, de encontrarlo con vida, expiraron ayer, cuando su cuerpo apareció en las cercanías del cauce de la Colonia “Pedro Joaquín Chamorro”.

El anciano aprovechó que su casa está cerca de un cauce para lanzarse al vacío, porque estaba deprimido por la no ingesta de alcohol.

Virginia Lacayo explicó que se dio cuenta de la ausencia de su cónyuge en horas de la madrugada de este jueves, cuando lo buscó, pero solo encontró sus chinelas cerca del cauce. Los bomberos lo buscaron toda la madrugada de ayer.

“La tercera fue la vencida, dos veces se había querido matar, pero siempre lo deteníamos. Esta vez aprovechó que todos estábamos dormidos para cumplir su cometido”, afirmó Lacayo.