•   DIARIO EXTRA / COSTA RICA  |
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Un hombre identificado como Melvin Sequeira Salazar, de 33 años, fue hallado muerto en el corredor de su casa, en la finca Mata Banano, ubicada en Linda Vista de Pococí.

El hombre, de nacionalidad nicaragüense, y a quien conocían como “Pollo”, es el dueño de la propiedad donde fue liquidado de un balazo en la cara.

“Al llegar al lugar los compañeros lo encontraron sin vida, tenía mucha sangre a nivel facial donde lo impactaron de bala”, aseguró Karina Hernández, paramédico de la Cruz Roja de Cariari.

Al llegar a la escena, los cruzrojistas determinaron que ya el nicaragüense tenía al menos una hora de fallecido.

A la par del cuerpo se encontró el arma con la cual se presume le habrían disparado a la víctima, por lo que en un inicio se creyó que el caso se trataba de un suicidio.

Sin embargo, tras la recolección de indicios realizada por los agentes del Organismo de Investigación Judicial, OIJ, decidieron detener a uno de los empleados de más confianza de Sequeira, de apellidos Godínez Méndez.

El presunto homicida tiene 76 años y laboraba en la finca desde hace varios años donde se desempeñaba como peón agrícola y “guachi” cuando se le necesitaba.

Móvil fue el robo

Fuentes oficiales confirmaron que el móvil del crimen habría sido el asalto, porque esta semana Sequeira vendió una importante cantidad de ganado, por la cual le pagaron millón y medio de colones.

Al parecer, él tenía el dinero en la casa de la finca, y su empleado cegado por la ambición, no lo pensó dos veces para “echarse” a su jefe y alzarse con la plata para su casa, luego volvió a la finca y dio el aviso de que el nicaragüense estaba muerto.

La esposa de “Pollo” estaba en un bar en Palmitas, en la misma comunidad, el cual administraba con Sequeira. En ese caserío vivían juntos desde hace algunos años.

El sospechoso presentaba orden de captura por una tentativa de homicidio ocurrida hace 12 años y había sido declarado reo rebelde en 1998.Se conoció que Sequeira iba a la casa de la finca al menos tres días a la semana, donde realizaba labores de mantenimiento y vigilaba a los empleados en sus labores diarias.

La policía judicial investiga el caso, y de momento mantienen en el calabozo a Godínez como principal sospechoso.